El régimen de Kim Jong-un ha dejado claro que no hay marcha atrás en su programa nuclear. Corea del Norte afirmó el domingo que la desnuclearización es un asunto que se ha dado por terminado de forma irreversible, al tiempo que condenó las recientes conversaciones sobre disuasión nuclear entre Estados Unidos y Corea del Sur.
Comunicado oficial de Pyongyang
Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte declaró en un comunicado difundido por la agencia estatal de noticias KCNA que "la retórica vacía de Estados Unidos y sus fuerzas vasallas contra la RPDC, así como su cooperación para plantearle una amenaza nuclear, jamás podrán afectar la posición irreversible de la RPDC como Estado poseedor de armas nucleares". El texto utilizó el nombre oficial del país, República Popular Democrática de Corea. "La 'desnuclearización' es un asunto irreversiblemente finalizado", sentenció el portavoz.
Reuniones del Grupo Consultivo Nuclear
La declaración se produce días después de que funcionarios de Estados Unidos y Corea del Sur debatieran el refuerzo de la disuasión nuclear y la preparación frente al creciente programa de armamento de Corea del Norte. Las conversaciones se celebraron en Seúl en el marco del Grupo Consultivo Nuclear (NCG), un mecanismo creado para reforzar la credibilidad del paraguas de disuasión estadounidense en la península coreana.
Aceleración de la carrera militar norcoreana
Corea del Norte abandonó formalmente las negociaciones de desnuclearización hace varios años, tras el fracaso de las cumbres entre el líder Kim Jong-un y el entonces presidente estadounidense Donald Trump, celebradas entre 2018 y 2019. Desde entonces, Pyongyang ha acelerado el desarrollo de misiles balísticos de corto, mediano e intercontinental alcance. Además, incorporó en su legislación el carácter permanente de su condición como potencia nuclear, una medida que considera esencial para garantizar la supervivencia del régimen.
Las relaciones entre las dos Coreas atraviesan uno de sus momentos más tensos en años. Durante 2024 y 2025, Pyongyang incrementó las pruebas de armamento y endureció su discurso contra Corea del Sur, mientras Seúl fortaleció la cooperación militar con Estados Unidos. Como parte de esa estrategia, ambos aliados han ampliado ejercicios conjuntos y mecanismos de coordinación para responder a una eventual crisis nuclear.
Preocupación internacional
La cuestión nuclear norcoreana constituye uno de los principales desafíos de seguridad en Asia-Pacífico. Diversos informes internacionales estiman que Corea del Norte posee material suficiente para fabricar decenas de armas nucleares y continúa perfeccionando sus sistemas de lanzamiento. La situación preocupa no solo a Corea del Sur y Estados Unidos, sino también a países vecinos como Japón y a la comunidad internacional, que teme una nueva carrera armamentista en una de las regiones económicamente más importantes del mundo.



