Irán acusa a Estados Unidos de incumplir compromisos tras ataque israelí en Líbano
El principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, acusó a Washington de no tener “ni la voluntad ni la capacidad” para cumplir los compromisos asumidos en las conversaciones diplomáticas, luego de un nuevo ataque israelí en los suburbios del sur de Beirut. La declaración, publicada en la red social X, pone en duda la continuidad de las negociaciones para contener la escalada militar en Oriente Medio.
“La agresión de los sionistas contra Dahieh demostró una vez más que Estados Unidos carece de la voluntad de cumplir sus compromisos o carece de la capacidad para hacerlo”, afirmó Qalibaf. “Si no tienes la voluntad o la capacidad de cumplir tus compromisos, entonces es inútil hablar de continuar por este camino”, añadió.
El ataque israelí, ocurrido el 14 de junio, tuvo como objetivo un edificio en Dahiyeh, bastión del movimiento chiita Hezbolá. Teherán interpretó esta acción como una prueba de que la Casa Blanca no controla el curso de los acontecimientos en la región, a pesar de participar en negociaciones indirectas para alcanzar un alto al fuego más amplio.
Trump insiste en un acuerdo inminente
Las declaraciones iraníes contrastan con el tono optimista del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que Washington firmaría ese mismo domingo un acuerdo con Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio y reabrir el estrecho de Ormuz. “Tan pronto se firme, el estrecho de Ormuz estará abierto para todos”, escribió Trump en Truth Social, añadiendo que Irán “ya no quiere armas nucleares”. Sin embargo, desde Teherán no hay confirmación oficial sobre la firma del pacto.
La agencia iraní Fars, cercana a sectores conservadores, citó a una “fuente bien informada” que aseguró que “la República Islámica de Irán aún no ha tomado ni anunciado su decisión final”. Esto evidencia las divisiones internas en el poder iraní y la complejidad de unas conversaciones que avanzan entre presiones militares, sanciones económicas y disputas estratégicas.
Una guerra regional que sigue ampliando sus frentes
El conflicto regional se intensificó desde finales de febrero, tras ataques de Israel y Estados Unidos contra objetivos iraníes, seguidos por represalias de Teherán contra intereses estadounidenses en países del Golfo. Semanas después, Hezbolá abrió un nuevo frente desde Líbano, provocando una ofensiva israelí que ha dejado más de 3.700 muertos desde marzo, según cifras del gobierno libanés.
Una tregua parcial anunciada en abril redujo los enfrentamientos directos entre Irán y Estados Unidos, pero el conflicto en Líbano quedó fuera del acuerdo y las tensiones nunca desaparecieron. Las negociaciones permanecen estancadas en asuntos clave: el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones, el control estratégico del estrecho de Ormuz y la inclusión de Líbano en un eventual marco de paz regional.
Programa nuclear iraní, el principal punto de tensión
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, señaló que el borrador discutido contempla el levantamiento del bloqueo estadounidense a puertos iraníes y una nueva administración sobre el tráfico marítimo en Ormuz. También incluiría el desbloqueo de 24.000 millones de dólares en fondos iraníes congelados en el extranjero, una exigencia central de Teherán para aliviar su economía.
Otro punto sensible es el enriquecimiento de uranio. Mientras Estados Unidos había sostenido que cualquier acuerdo debía conducir al desmantelamiento del programa nuclear iraní, Trump afirmó recientemente que Washington recuperará el uranio enriquecido “en el momento oportuno”, un posible cambio de tono frente a posiciones anteriores más rígidas.
Pakistán y Catar intensifican esfuerzos de mediación
La incertidumbre se mantiene sobre el calendario real de un eventual pacto. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, cuyo país participa como mediador, sostuvo que el acuerdo podría firmarse electrónicamente en las próximas horas y que los detalles técnicos serían discutidos posteriormente. Una delegación de Catar llegó este domingo a Teherán para continuar las conversaciones diplomáticas.
En paralelo, la tensión militar continúa activa. El ejército israelí informó que dos drones lanzados desde Líbano impactaron en territorio israelí sin causar víctimas. Tras el incidente, ministros ultraderechistas del gobierno israelí pidieron atacar nuevamente los suburbios del sur de Beirut, lo que amenaza con romper cualquier avance diplomático.



