Israel e Irán anunciaron el lunes que habían puesto fin a las hostilidades entre ambos, después de haberse atacado directamente por primera vez desde el inicio de un frágil alto el fuego en la guerra en Medio Oriente. La región se incendió nuevamente a raíz de un bombardeo israelí sobre los suburbios de Beirut el domingo, al que Teherán respondió con una salva de misiles.
Escalada y respuesta militar
El ejército israelí lanzó ataques contra varias ciudades iraníes, entre ellas Teherán, y apuntó contra sistemas de defensa y un complejo petroquímico. Por su parte, el mando de las fuerzas armadas iraníes afirmó haber "infligido una respuesta contundente" a Israel y anunció "el cese de la operación". Sin embargo, advirtió que, "si continúan los actos de agresión y hostilidad, incluido en el sur de Líbano, se adoptarán medidas mucho más severas y contundentes que las anteriores".
Declaraciones de líderes
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró en un mensaje televisado que "Israel tiene todo el derecho a defenderse", y afirmó que le comunicó esto mismo a Donald Trump. "Tras los golpes que asestamos al régimen terrorista de Teherán, este dejó de atacarnos", afirmó el mandatario, quien añadió que si Irán "comete el error de reanudar sus ataques", Israel respondería "con toda la fuerza".
El presidente estadounidense, Donald Trump, que se ha mostrado cada vez más exasperado con Netanyahu, había reclamado previamente a Irán, pero también a su aliado Israel, que detuvieran "de inmediato" los ataques. En un mensaje, dijo que ambas partes buscan "alcanzar un ALTO EL FUEGO inmediato" y que las negociaciones avanzan "salvo que la ignorancia o la estupidez se interpongan en el camino".
Situación en Líbano
A pesar de las advertencias iraníes contra los ataques israelíes, incluido en Líbano, Israel afirmó que "seguirá actuando" contra el movimiento islamista Hezbolá en este país. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró: "Rechazamos categóricamente las amenazas de Irán. Todo intento iraní de establecer un vínculo entre Líbano e Irán con el fin de atacar a Israel recibirá una respuesta de gran fuerza".
Un nuevo bombardeo israelí alcanzó este lunes un vehículo en la ciudad de Tiro, en el sur de Líbano, según la agencia estatal de noticias libanesa NNA. La Cruz Roja indicó que el bombardeo impactó cerca de su centro en la ciudad, hiriendo a cuatro rescatistas. El Ministerio de Salud libanés anunció que un bombardeo israelí en la región de Nabatiyeh mató a siete personas, entre ellas "un niño sirio y una mujer". Por su parte, el ejército israelí dijo haber interceptado tres proyectiles lanzados desde Líbano.
Impacto diplomático y social
Las hostilidades entre Israel e Irán se produjeron en un momento delicado para los esfuerzos diplomáticos con vistas a poner fin al conflicto. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró tras el anuncio del cese de los ataques contra Israel que su país no había "abandonado ni el campo de batalla ni la mesa de negociaciones". Previamente, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, había afirmado que las consultas diplomáticas seguían en marcha, pero que el proceso podría verse "afectado" por la escalada.
En Teherán, la incertidumbre sobre una posible reanudación de la guerra pesaba sobre los residentes. "La economía está paralizada, la sociedad sufre estrés postraumático, la moral está por los suelos", dijo Farhad, un chef de 35 años. "Nadie sabe qué nos deparará el mañana". Jerusalén también despertó el lunes en medio de ruido de explosiones y alertas antiaéreas. Las autoridades decretaron el cierre de escuelas en todo Israel, aunque el Ministerio de Educación anunció que volverían a abrir el martes, una señal de que ambas partes esperan que se mantenga el alto el fuego.



