El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que podría restablecer "pronto" las sanciones al petróleo ruso, después de que los líderes del G7 acordaran aumentar la presión económica y diplomática sobre Moscú para impulsar una salida negociada a la guerra en Ucrania.
La declaración marca un nuevo endurecimiento del discurso de Washington frente al Kremlin tras semanas en las que la Casa Blanca había flexibilizado parcialmente algunas restricciones energéticas para contener el aumento de los precios internacionales del petróleo provocado por la crisis con Irán.
Trump: "Pronto podremos hacer eso"
"Pronto podremos hacer eso, porque el petróleo ya está fluyendo", afirmó Trump durante la cumbre del G7 celebrada en Evian-les-Bains, en Francia, en referencia a la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio energético global.
El anuncio llega después de que Estados Unidos alcanzara un acuerdo preliminar con Teherán para reducir la tensión regional y estabilizar el mercado del crudo. Ese entendimiento permitió a Washington recuperar margen político para volver a centrar la presión sobre Rusia.
Trump busca impulsar negociaciones de paz en Ucrania
La guerra en Ucrania ocupó buena parte de las conversaciones privadas entre Trump, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y los líderes europeos presentes en la cumbre. Trump calificó la reunión como "muy buena" y aseguró que hará "todo lo posible" para poner fin al conflicto.
"Rusia debería llegar a un acuerdo", declaró ante periodistas, al tiempo que lamentó el elevado número de víctimas en ambos bandos. El encuentro se produjo en un momento en que Kiev intenta convencer a sus aliados occidentales de que la situación militar ha mejorado tras meses de resistencia y operaciones con drones dentro de territorio ruso.
Ucrania busca consolidar más apoyo militar y reforzar su posición en eventuales conversaciones de paz con Moscú. Tras la reunión, Zelenski sostuvo que la prioridad sigue siendo fortalecer la defensa aérea ucraniana y aumentar la presión diplomática sobre Rusia. "Se necesita paz", escribió el mandatario en la red social X.
Percepción de desgaste militar ruso
Diplomáticos europeos describieron el tono de las conversaciones como constructivo y señalaron que existe una percepción cada vez más compartida sobre el desgaste militar ruso. Según fuentes europeas, varios líderes del G7 coincidieron en que la dinámica del conflicto comienza a inclinarse lentamente hacia Ucrania.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que "el cansancio de Rusia se está haciendo evidente" y pidió redoblar el apoyo occidental a Kiev.
Irán y el estrecho de Ormuz amplían la tensión
La discusión sobre Ucrania quedó entrelazada con la situación en Oriente Próximo. Parte de la agenda del G7 estuvo centrada en garantizar la reapertura segura del estrecho de Ormuz, después de que Irán restringiera el tránsito marítimo tras los ataques de Estados Unidos e Israel ocurridos meses atrás.
Trump aseguró que el corredor energético estará "completamente abierto" en los próximos días y defendió el acuerdo alcanzado con Teherán, insistiendo en que Irán no desarrollará armas nucleares. Sin embargo, varios gobiernos europeos mantienen reservas sobre la capacidad de Washington para alcanzar un acuerdo nuclear duradero.
Existe preocupación por la posibilidad de que un pacto provisional termine fortaleciendo los programas balísticos y nucleares iraníes si las negociaciones técnicas fracasan en las próximas semanas. El presidente francés, Emmanuel Macron, insistió en que cualquier entendimiento deberá ser "sólido y serio" para evitar una nueva escalada regional.



