El Instituto Nacional Electoral (INE) prevé normalizar la producción de las nuevas credenciales para votar antes de que concluya el mes de junio, luego de un rezago acumulado de más de 645 mil plásticos debido al cambio de proveedor.
Transición hacia la nueva credencial
El INE inició una transición hacia la nueva credencial para votar. De acuerdo con la consejera Carla Humphrey, durante las primeras dos semanas del arranque escalonado de la nueva línea de producción se espera un aumento gradual en la fabricación del documento.
El organismo enfrenta un desafío operativo, pues el cambio de la empresa encargada de producir la credencial ha comenzado de forma escalonada. Sin embargo, se prevé que la entrega de las credenciales se regularice antes de que termine el mes.
Este retraso en las entregas está contemplado en la transición entre contratos, por lo que es necesario dar seguimiento al proceso de adaptación hacia el nuevo modelo de identificación oficial.
Informe sobre el inicio de producción
Este martes, durante la presentación del informe sobre el arranque de la producción de la renovada credencial, la consejera Humphrey expuso la situación y destacó que se inició con el cambio de proveedor. Los datos clave del informe son los siguientes:
- Punto de partida (1 de junio): Ya existían 423 mil 109 credenciales pendientes de producción.
- Situación actual (10 de junio): La cifra se disparó a 645 mil 137 documentos sin producir.
- Diferencia: En solo 10 días, el rezago creció en más de 222 mil credenciales, lo cual estaba previsto durante la transición, según el contrato.
¿Cómo va la emisión de la credencial para votar?
El director ejecutivo del Registro Federal de Electores, Alejandro Sosa, explicó que la transición al nuevo proveedor comenzó de manera gradual el 1 de junio.
“Durante los primeros cinco días se elaboraron 77 mil credenciales, cuando antes se tenía un ritmo de 90 mil diarias”, explicó, lo cual está previsto dentro de la puesta a punto de la nueva línea de producción.
El llamado de atención del INE
Para la consejera Carla Humphrey, es importante dar seguimiento semanal a la puesta a punto de este nuevo contrato. Pide no subestimar el posible impacto logístico al cambiar de proveedor para no afectar directamente la entrega de documentos a la ciudadanía.
Por ahora, el INE se encuentra bajo presión para normalizar los ritmos de producción y atender la acumulación de trámites, una situación que los ciudadanos que esperan su credencial seguirán de cerca en las próximas semanas.



