El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, afirmó que cualquier funcionario o político que tenga vínculos con actividades delictivas debe ser investigado y sancionado por las autoridades mexicanas. Esto ocurre luego de las declaraciones de la zar antidrogas de Estados Unidos, Sara Carter, sobre presuntos nexos entre políticos mexicanos y el narcotráfico.
Cooperación con Estados Unidos
Monreal sostuvo que la presidenta Claudia Sheinbaum está actuando correctamente al mantener la cooperación con Estados Unidos. Señaló que corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR) realizar las investigaciones que resulten necesarias para esclarecer cualquier vínculo delictivo.
“Todo aquel que tenga cuentas pendientes con la ley o que tenga conductas antijurídicas o de complicidad debe pagar por ellas y debe ser juzgado por las autoridades mexicanas”, expresó el legislador.
Debido proceso y pruebas
El diputado indicó que cualquier indagatoria debe realizarse con base en pruebas y respetando el debido proceso, aunque insistió en que quienes hayan cometido delitos deben ser castigados conforme a la ley.
Respecto a la polémica generada por las declaraciones de la secretaria de Gobernación sobre la posibilidad de investigar quién financia a los colectivos de búsqueda, Monreal evitó confrontarse con la funcionaria y aseguró que respeta su opinión.
“Tengo muy buena referencia de su trabajo y no tengo ningún comentario negativo hacia su propia opinión. Habría que preguntarle a ella”, respondió Monreal.
Contexto de desapariciones en México
Las declaraciones ocurren en medio del debate generado por organizaciones de familiares de personas desaparecidas, que han cuestionado la falta de resultados de las autoridades en la localización de víctimas y la atención a la crisis de desapariciones que enfrenta el país. La exigencia de investigaciones profundas y sanciones ejemplares se ha intensificado en los últimos meses.
Monreal reiteró su compromiso con la legalidad y la justicia, destacando que no debe haber impunidad para nadie, independientemente de su cargo o afiliación política.



