El Senado de México se prepara para aprobar una reforma que garantice la salud sexual y reproductiva de los adolescentes, reconociendo su autonomía progresiva para acceder a métodos anticonceptivos de forma gratuita y confidencial, así como la atención inmediata a las secuelas de la violencia sexual.
Iniciativa de Morena
La propuesta, impulsada por la senadora morenista Martha Lucía Micher Camarena, establece como obligación del sector salud atender “los efectos y consecuencias en la salud generados por la violencia familiar y sexual, y contra las mujeres, adolescentes y niñas”. Además, coloca a la anticoncepción como un servicio prioritario del Estado en materia de salud sexual y reproductiva.
Antecedentes legislativos
Esta es la tercera ocasión en seis años que el Senado intenta legislar en esta materia. En ocasiones anteriores, la presión de grupos civiles frenó reformas que incluían el derecho al aborto para menores. Por ello, la iniciativa actual evita ese término y se enfoca en la atención de los efectos de la violencia y la prevención del embarazo adolescente, con el objetivo de “la permanencia en el sistema educativo y el desarrollo integral de este grupo poblacional”.
Modificaciones a la Ley General de Salud
La reforma plantea modificar el artículo 67 de la Ley General de Salud para estipular que “los servicios de anticoncepción y la planificación familiar tienen carácter prioritario. Su objetivo es prevenir embarazos no intencionales, contribuir al ejercicio y disfrute de la salud sexual y reproductiva, evitar las infecciones de transmisión sexual, reducir el riesgo reproductivo y la mortalidad materna”.
Asimismo, se incluye la obligación de “informar y asesorar a las personas para lograr embarazos seguros y ofrecer orientación sobre los procesos de reproducción asistida”.
Garantías para niños y adolescentes
La reforma también modifica la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes para establecer que las autoridades deben “proporcionar información y evidencia científica, libre de prejuicios y discriminación sobre salud sexual y reproductiva y el uso de anticonceptivos”, así como “prevenir y atender las violencias” y garantizar “la orientación, suministro y, en su caso, colocación de anticonceptivos”.
Además, se debe “garantizar en las niñas, niños y adolescentes el conocimiento del propio cuerpo, incluidos los aspectos anatómicos, fisiológicos y emocionales, así como la salud y el bienestar sexuales”.
El documento subraya que “los y las adolescentes podrán requerir tratamiento y servicios confidenciales en materia de métodos anticonceptivos y, en general, cualquier tratamiento que les permita el ejercicio libre, seguro y placentero de su sexualidad, sin fines reproductivos”.
Próximos pasos
Esta semana se realizará una reunión informativa para explicar los alcances de la iniciativa, antes de ser analizada formalmente por las comisiones de Salud, Igualdad de Género y Estudios Legislativos del Senado.



