Dos elementos de la Policía Turística de Cancún fueron separados de su cargo tras ser descubiertos, mediante cámaras corporales, extorsionando a turistas con el uso de terminales bancarias para cobrar sobornos. Los agentes, adscritos a la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana y Tránsito del Ayuntamiento de Benito Juárez, operaban en la Zona Hotelera y ya fueron dados de baja por la Dirección de Asuntos Internos.
Investigación interna descubre el modus operandi
El secretario municipal de Seguridad Ciudadana y Tránsito, Jaime Padilla Barrientos, declaró: “A través de la revisión y auditoría aleatoria de las cámaras corporales, se tuvo conocimiento de un video en el que se observa a dos agentes de la policía turística presuntamente realizando una conducta contraria a los principios que rigen nuestra función. Instruí el inicio de una investigación a través de la Dirección de Asuntos Internos, adicionalmente se determinó la separación del cargo de ambos agentes”.
En los videos proporcionados por la propia Secretaría de Seguridad, se observa que al menos uno de los agentes llevaba una terminal bancaria dentro de una bolsa y, presuntamente, la utilizaba para realizar un cobro a la tarjeta de las víctimas. Las imágenes también muestran el momento en que aparentemente se realiza el cargo mediante la terminal bancaria. Después, los elementos se retiran a bordo de una patrulla, mientras que los turistas abandonan el lugar caminando en dirección opuesta.
Antecedentes de corrupción en la corporación
Las autoridades informaron que continuarán las investigaciones y que el caso podría ser turnado a la Fiscalía General del Estado por el presunto delito de cohecho. Según datos oficiales, de 2022 a la fecha, un total de 147 elementos de la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana han sido removidos de sus cargos por malas prácticas.
Este modus operandi no es exclusivo de Cancún. En estados como Jalisco, Quintana Roo y la Ciudad de México se han detectado casos de policías que portan terminales bancarias para extorsionar a automovilistas y turistas, adaptándose a la era digital para facilitar el cobro de sobornos.



