El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, anunció el inicio de una campaña contra funcionarios mexicanos sospechosos de vínculos con el crimen organizado, según reportó el diario Los Angeles Times. La declaración se realizó durante la colocación de la primera piedra de una fábrica de metanol en Los Mochis, Sinaloa, y podría afectar la relación bilateral en el contexto de la renegociación del T-MEC.
Johnson advirtió que la corrupción en México es un obstáculo directo para el crecimiento económico y la confianza en los mercados. Señaló que el problema abarca desde policías hasta legisladores federales, y que Estados Unidos tomará medidas contra los políticos presuntamente corruptos, incluyendo posibles acusaciones formales ante tribunales estadounidenses.
El diplomático recordó que el T-MEC exige tipificar el soborno y la corrupción como delitos, y que los gobiernos deben hacer cumplir los códigos de conducta de los funcionarios. “Es posible que pronto veamos medidas significativas en este sentido, así que estén atentos”, afirmó.
Según Los Angeles Times, las acusaciones podrían incluir a miembros del partido Morena, que se basa en una plataforma de “cero corrupción”. La campaña de Estados Unidos se enmarca en los esfuerzos del presidente Donald Trump por combatir la corrupción en México.



