La Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGE) reconoció un error en la entrega de restos humanos a una familia equivocada. El cuerpo de Francisco, localizado sin vida el 3 de julio de 2025, fue entregado inicialmente a otra familia tras una identificación errónea.
Según la FGE, la confusión se originó cuando un hombre afirmó reconocer a la víctima como su hijo basándose en características físicas observadas en imágenes. Sin embargo, tres días después, el mismo hombre regresó a las instalaciones para informar que su hijo estaba con vida y que el reconocimiento había sido un error, motivado por la desesperación y el estado emocional.
Tras el aviso, la Fiscalía continuó las investigaciones y, mediante pruebas de ADN, logró identificar a la víctima como Francisco, tras confrontar muestras genéticas de su madre y hermano. Una vez confirmada la identidad, un juez ordenó la exhumación del cuerpo, que se realizó el 3 de marzo.
La FGE anunció el inicio de una investigación para determinar si existe responsabilidad de servidores públicos involucrados en la entrega. No es la primera vez que la institución enfrenta cuestionamientos similares; previamente, la Procuraduría de Derechos Humanos emitió recomendaciones tras la exhumación no autorizada de los restos de Dulce.



