El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con 'desatar el infierno' contra Irán si no acepta un acuerdo para poner fin a la guerra, luego de que Teherán rechazara el plan de paz propuesto por Washington. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que 'si Irán no acepta la realidad del momento actual, el presidente Trump se asegurará de que reciba golpes más duros que cualquiera que haya recibido antes'.
Por su parte, el canciller iraní, Abbas Araghchi, afirmó que la república islámica 'no tiene la intención de negociar', sino de 'seguir resistiendo', y calificó cualquier deseo de negociación por parte de Estados Unidos como un 'reconocimiento de derrota'. Teherán insistió en que la guerra terminará 'en sus propios términos' y rechazó el plan estadounidense por considerarlo 'excesivo y ajeno a la realidad en el campo de batalla'.
Trump sugirió que los desmentidos iraníes sobre las conversaciones se debían al miedo de los negociadores a ser asesinados por su propia gente. 'Ellos están negociando, por cierto, y quieren llegar a un acuerdo con muchas ganas. Pero tienen miedo de decirlo porque temen ser asesinados por su propia gente', afirmó durante una cena con miembros republicanos del Congreso.
En medio de la tensión, se reveló que Estados Unidos e Israel retiraron temporalmente de su lista de objetivos al presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, y al canciller Araghchi mientras exploran posibles soluciones diplomáticas. La exclusión durará un máximo de cuatro o cinco días, según fuentes estadounidenses citadas por The Wall Street Journal.
Desde que el Pentágono inició la guerra el 28 de febrero, Israel ha eliminado a numerosos funcionarios iraníes en ataques aéreos, como parte de una 'estrategia de decapitación' similar a la aplicada contra Hamás y Hizbulá. Estados Unidos, por su parte, continúa desplegando fuerzas en la región.



