El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió este viernes la reapertura "plena, inmediata e incondicional" del estrecho de Ormuz en nombre de medio centenar de países. Durante una conferencia en París, Macron señaló que el grupo de 50 naciones exige el "restablecimiento de las condiciones de libre paso que existían antes de la guerra" y rechaza cualquier intento de privatizar el estrecho o imponer sistemas de peaje.
El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció que "una docena de países" han prometido contribuciones militares a la misión multinacional para desbloquear el estrecho. Starmer, junto a Macron, el canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra italiana Giorgia Meloni, indicó que la misión será encabezada por Reino Unido y Francia, de carácter estrictamente defensivo y se desarrollará bajo un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
La reunión en París buscó mitigar el impacto del conflicto en la economía mundial. Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump y el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declararon el estrecho abierto a buques comerciales. Araghchi publicó en X que el paso permanecería "completamente abierto" durante los 10 días del alto el fuego en el Líbano.
Trump afirmó en redes sociales que el bloqueo naval de EE.UU. a barcos y puertos iraníes se mantendrá "hasta que nuestra transacción con Irán esté completa al 100%". Los precios del petróleo cayeron tras el anuncio iraní. Starmer adelantó que la próxima semana se celebrará en Londres una conferencia de planificación militar para la misión.



