El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Alejandro Malagón, advirtió que el contrabando de cigarros en México ya supera el 20 por ciento del mercado, lo que afecta a la industria y eleva la evasión fiscal. Señaló que el consumo de marcas ilegales sigue creciendo, provocando una alta evasión fiscal, ya que el 70 por ciento del precio que se paga son impuestos.
Durante la conferencia del Día Nacional de Combate al Contrabando y Delitos en Materia de Derechos de Autor, organizada por el IMPI, Malagón alertó que el contrabando y la subvaluación son prácticas corrosivas que inundan el mercado con mercancías que no pagan aranceles o se declaran con valores artificialmente bajos. Subrayó que las empresas formales cumplen normas y pagan impuestos, mientras que las ilegales no, y pidió reforzar la cooperación público-privada, aplicar controles más estrictos en aduanas y fortalecer al IMPI y al SAT.
De acuerdo con la Concamin, el comercio ilícito de cigarros creció 240 por ciento entre 2017 y 2023, pasando del 8.5 por ciento al 20.4 por ciento del consumo nacional, lo que representa pérdidas al erario de entre 13 y 15 mil millones de pesos anuales. Santiago Nieto, director del IMPI, informó que se trabaja en la creación de una oficina de inteligencia para compartir información entre el IMPI, el SAT y la Agencia Nacional de Aduanas, con el fin de identificar empresas fachada y frenar la entrada de productos piratas desde puertos y fronteras.
Nieto destacó que la piratería no es un tema menor, pues implica falsificación, narcomenudeo, lavado de dinero y evasión fiscal. Aseguró que los mil millones de pesos asegurados no llegaron a las empresas mexicanas ni al fisco, lo que refleja la magnitud del problema. Malagón concluyó que si se quiere un México competitivo, el consumidor debe saber que comprar piratería destruye empleos y debilita su propio futuro.



