La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) reportó una intensa jornada de disparos y actividad aérea en la frontera entre Líbano e Israel. Entre la medianoche y las 16:00 horas locales del martes, se registraron 478 trayectorias de proyectiles, de las cuales 468 fueron atribuidas a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y solo diez a Hezbolá, según informó Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres.
Además, la FINUL contabilizó nueve ataques aéreos israelíes y 46 violaciones del espacio aéreo libanés. Estas cifras se suman a las del lunes, cuando se registraron 702 proyectiles de las FDI y 47 de Hezbolá, superando los 670 proyectiles del miércoles anterior, el número más alto desde el alto el fuego del 17 de abril.
La misión de paz también reportó incidentes de seguridad: en la noche del domingo 31 de mayo, dos proyectiles de ametralladora impactaron una unidad de alojamiento de la FINUL, penetrando tres habitaciones, sin causar heridos. El lunes, un dron israelí interceptado explotó sobre una posición de la FINUL al suroeste de Naqura, sin daños ni víctimas. Ambos incidentes están siendo investigados.
Dujarric hizo un llamado a todas las partes para ejercer la máxima moderación y cumplir plenamente el cese de hostilidades. Al ser consultado sobre la presencia militar israelí en Líbano, señaló que es un hecho admitido por los propios israelíes. El portavoz subrayó la necesidad de que se respeten los acuerdos y que las armas se callen, permitiendo el regreso seguro de las poblaciones del sur de Líbano y del norte de Israel a sus hogares.



