La Cámara de Diputados rechazó en lo general la reforma electoral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con 259 votos a favor, 234 en contra y 1 abstención. Al tratarse de modificaciones constitucionales, se requerían 334 votos a favor, por lo que la iniciativa no alcanzó la mayoría calificada.
La oposición celebró la primera derrota de Sheinbaum en el Congreso. La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, declaró desechado el proyecto de decreto. Morena coreó “¡Es un honor estar con Claudia hoy!” tras la derrota.
Ivonne Ortega (MC) acusó falta de diálogo y propuso reducir gasto electoral. Rubén Moreira (PRI) señaló que la reforma promueve la visión de una minoría y que hasta el PT y PVEM están en contra. Elías Lixa (PAN) criticó que la iniciativa no aborda la participación del crimen organizado en elecciones.
Por primera vez, la alianza PT, PVEM y Morena rompió el acuerdo de votar juntos a favor de una reforma presidencial. Reginaldo Sandoval (PT) dijo respaldar la Cuarta Transformación, pero se opuso a un partido dominante. Carlos Puente (PVEM) advirtió que el sistema de asignación de diputados plurinominales favorecería a entidades con más votantes.
Ricardo Monreal (Morena) reconoció diferencias con aliados y anunció un Plan B para la reforma electoral, afirmando que “las coyunturas legislativas pasan, pero los procesos políticos permanecen”.



