La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este miércoles que Estados Unidos ha rechazado al menos 36 solicitudes de detención urgente con fines de extradición presentadas por México, en todos los casos por falta de pruebas. El anuncio se enmarca en el debate sobre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y busca mostrar que el criterio aplicado por México ante la petición estadounidense es el mismo que Washington ha usado con las solicitudes mexicanas.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum señaló que el gobierno mexicano tiene una opción adicional a las tres comúnmente mencionadas (extraditar de urgencia, encarcelar o no hacer nada): pedir pruebas. “Ningún ciudadano mexicano debe llevar un juicio justo y si es acusado, debe haber pruebas para acusarlo”, sostuvo.
La mandataria ilustró su postura con un escenario hipotético: “Solo pongamos al revés: que México hubiera pedido la detención de un gobernador en funciones en Estados Unidos con fines de extradición”. Subrayó que la asimetría en el trato no puede ser el estándar de la relación bilateral.
Sheinbaum reiteró que la decisión se basa en la Constitución, no en consideraciones políticas. “¿Qué es eso? La ley. No puede ser que usen el Estado de Derecho cuando les conviene y lo escondan cuando quieren dar clases”, dijo en alusión a sus críticos.
La próxima semana, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Consejería Jurídica presentarán el expediente completo de los 36 casos en los que Washington negó solicitudes mexicanas urgentes, un documento que podría replantear el debate sobre el cumplimiento del tratado de extradición bilateral.



