El mercado de teléfonos inteligentes en México resentirá la crisis de memoria RAM durante 2026. De acuerdo con datos de la consultora IDC, este sector cerrará el año con 24.7 millones de unidades vendidas, lo que representa una caída del 12% respecto a 2025, cuando se comercializaron 28.4 millones de dispositivos.
La crisis de la memoria RAM como principal factor
La razón detrás de esta disminución ya es conocida en la industria: la escasez de memoria RAM. Este fenómeno también tiene impacto a nivel mundial, con una previsión de caída del 13% en el resto del mundo, alcanzando 1,090 millones de unidades vendidas.
Analí Galván, analista senior de consumo de IDC México, explicó que los fabricantes de memorias han priorizado la producción destinada a centros de datos y procesadores para inteligencia artificial, lo que redujo la disponibilidad para teléfonos inteligentes. “Es totalmente oferta y demanda. Ahorita, como los microprocesadores para IA están demandando mucho, pagan un precio mucho más elevado y están dando prioridad a ellos”, señaló. Esto ha elevado entre un 20% y un 30% el costo de las memorias frente al año anterior, obligando a las marcas a lanzar equipos con especificaciones similares pero con precios más altos.
Impacto en los precios y el mercado
A pesar de la caída en ventas, el mercado mantendrá un crecimiento económico debido a que cada vez se comercializan menos unidades con capacidades bajas. Los dispositivos son cada vez más costosos, incluso a niveles de entrada. IDC estima que el segmento alcanzará unos 257 millones de pesos en 2026, un incremento frente a los 148 millones registrados en 2020, debido al aumento en los precios promedio.
“En 2026 estamos proyectando que el ticket promedio va a superar los 10,000 pesos”, indicó Galván. Además, anticipó una menor oferta de equipos económicos y portafolios más reducidos por parte de las marcas, siendo la gama de menos de 4,000 pesos la más afectada, lo que presionará aún más al consumidor.
Como parte de este comportamiento, el usuario también extenderá los ciclos de reemplazo de sus equipos. La experta detalló que, ante las presiones de la memoria RAM, este ciclo será de tres años para los mexicanos, cuando antes era menor.
La guerra entre Estados Unidos e Irán también impacta
Si bien la escasez de memorias es el principal argumento en la transformación del mercado de teléfonos inteligentes, Nabila Popal, director senior de investigación de IDC, resalta que no es el único. La guerra entre Estados Unidos e Irán también está impactando a la industria. “La guerra añadió una nueva capa de presión sobre los costes para los fabricantes de smartphones, impulsada por el aumento de los precios del petróleo y los costes de transporte. En conjunto, estas presiones obligan a los proveedores a reducir los envíos, subir los precios y concentrarse en los segmentos de precios más altos”.
Todas estas condiciones van a generar que el mercado se enfoque en equipos de mayor precio promedio, lo cual va a favorecer a los segmentos premium de dispositivos, elevando el costo promedio de venta a un récord de 550 dólares, es decir, 100 dólares más que el año pasado.
Estrategias para enfrentar la crisis
En términos de finanzas personales, esto significa que los fabricantes y vendedores deberán adaptar sus estrategias por canal, financiamiento y segmento de consumidores, con la finalidad de no vender menos. Por lo tanto, IDC anticipa un mayor peso en esquemas de financiamiento, como los pagos a meses, programas de renovación de equipos, modelos de trade-in (dar un teléfono viejo como enganche de uno nuevo), dispositivos reacondicionados y garantías extendidas.



