El natto, un superalimento japonés derivado de la soja fermentada, ha trascendido las fronteras de Japón para convertirse en un fenómeno global que despierta tanto fascinación como rechazo. Su textura viscosa, aroma penetrante y sabor intenso lo convierten en un desafío para los paladares occidentales, pero sus beneficios nutricionales lo posicionan como un aliado de la salud.
¿Qué es exactamente el natto?
El natto es un alimento fermentado con bacterias, específicamente la Bacillus subtilis var. natto, que digiere los carbohidratos y proteínas de la soja. El resultado es una legumbre blanda, cubierta por una baba translúcida que forma hilos al levantarla con palillos. Según la agencia AFP, este proceso le otorga una consistencia única.
Se considera un superalimento por su alto contenido de proteínas vegetales y fibra dietética. Su consumo regular se asocia con la mejora del sistema inmunológico, la digestión y la densidad ósea. Además, durante la fermentación se produce nattokinasa, una enzima con propiedades fibrinolíticas que ayuda a disolver coágulos sanguíneos, mejorando la circulación cardiovascular y reduciendo el riesgo de accidentes cerebrovasculares.
El natto también es una fuente rica en vitamina K2, un nutriente esencial para depositar calcio en los huesos y evitar su acumulación en las arterias, algo difícil de encontrar en la dieta occidental moderna.
El sabor del natto: entre la repulsión y el gusto
El natto es un ejemplo de "gusto adquirido". Su textura viscosa, hilosa y resbaladiza en la boca es el mayor obstáculo para los extranjeros. Su aroma acre y amoniacal es muy potente, mientras que su sabor combina notas agrias, amargas y terrosas, con un trasfondo de umami que se intensifica al batirlo antes de comer.
Esta combinación ha hecho que el natto se vuelva viral en redes sociales, donde cientos de creadores documentan sus primeras experiencias, debatiéndose entre la fascinación por sus beneficios y la repulsión inmediata.
Natto: un plato económico y cultural
Más allá de su polémico sabor, el natto es un pilar cultural y económico en Japón. Tradicionalmente se consume en el desayuno, servido sobre arroz blanco al vapor, mezclado con cebollín, mostaza picante (karashi) y salsa de soja. Sorprendentemente, es uno de los alimentos más baratos del país, ganándose la reputación de "comida de pobres" por su accesibilidad.
En los supermercados de Tokio, un paquete de tres bandejas individuales cuesta alrededor de 100 yenes (unos 0,60 dólares), según AFP. A pesar de las barreras culturales, la demanda internacional ha crecido, especialmente en China y Estados Unidos, impulsada por el interés en la salud intestinal.
El natto despierta curiosidad y repulsión a partes iguales, pero se ha consolidado como un superalimento que transforma un plato humilde en un fenómeno de redes sociales y nutrición vanguardista.



