El gobierno de México, en alianza con el Instituto de Investigación Aeroespacial de Corea, impulsa el desarrollo de plataformas de lanzamiento espacial como parte del Plan Espacial Mexicano 2026-2030. Este proyecto busca reducir la dependencia de servicios extranjeros, como los de SpaceX, que actualmente concentra cerca del 80% de las misiones espaciales globales.
Una estrategia para la autonomía espacial
Las plataformas de lanzamiento son instalaciones terrestres desde donde despegan cohetes y vehículos espaciales. Su construcción es considerada crítica para participar en la economía espacial, que según el Foro Económico Mundial alcanzará los 1.8 billones de dólares para 2035. Actualmente, SpaceX domina el sector con una capitalización bursátil superior a 2.7 billones de dólares tras su salida a Bolsa en el NASDAQ, donde sus acciones pasaron de 135 a 212.91 dólares.
Colaboración con Corea del Sur
El Plan Espacial Mexicano contempla un estudio de factibilidad técnica y financiera con el Instituto de Investigación Aeroespacial de Corea para evaluar la construcción de plataformas en territorio nacional. La Agencia Espacial Mexicana (AEM) y el organismo coreano ya han colaborado previamente, pero ahora la iniciativa gana solidez al integrarse en la estrategia federal. El sector aeroespacial es prioritario dentro del Plan México, impulsado por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de elevar la capacidad tecnológica y atraer inversiones de alto valor.
Documentos obtenidos vía transparencia revelan que el acuerdo incluye la selección de ubicación, cálculo de costos, definición de permisos y regulaciones de seguridad, así como un modelo de negocio rentable. Sin embargo, se estableció que no habrá transferencia tecnológica, lo que significa que cualquier tecnología, producto o servicio aportado por Corea permanecerá bajo su control. Esto representa un desafío, ya que la transferencia tecnológica es clave para desarrollar capacidades propias.
Potencial y desafíos
Gustavo Alonso Cabrera Rodríguez, excomisionado de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE) en México, señaló que el país cuenta con una posición geográfica privilegiada, cercana al Ecuador, lo que facilita la integración a órbitas espaciales y podría atender la demanda de lanzamientos si se desarrollan puertos espaciales. No obstante, el éxito del plan dependerá de una correcta implementación, asociaciones con el sector privado y el avance de la Reforma Constitucional en materia Espacial, que proporcionaría el marco legal necesario para materializar inversiones.
El sector espacial es una de las industrias más dinámicas, con proyecciones de crecimiento exponencial. México busca no quedarse atrás, aprovechando su ubicación y la colaboración internacional para construir una infraestructura orbital propia que reduzca la dependencia de actores dominantes como SpaceX.



