Bill Gates, cofundador de Microsoft, advirtió que la mayoría de las empresas de inteligencia artificial no sobrevivirá, en una entrevista con Financial Review. Gates mantiene su optimismo sobre el impacto de la IA, pero señala que el mercado experimentará una depuración implacable.
Según Gates, el desarrollo vertiginoso de la IA provocará cambios estructurales en el mercado laboral y la economía digital. La automatización afectará a una gama más amplia de empleos, incluidos trabajos de oficina tradicionalmente seguros, y los robots podrían reemplazar trabajos manuales en dos a cinco años.
Gates comparó la situación con disrupciones tecnológicas previas, señalando que el entusiasmo del mercado ha desatado una ola especulativa. Afirmó que, aunque empresas como Microsoft, Google o Apple prosperaron, la mayoría de las empresas de IA fracasará, y es difícil para un inversor no técnico distinguir las que tendrán éxito.
El empresario destacó que los mayores beneficios de la IA podrían materializarse en salud y desarrollo social, especialmente en países con acceso limitado a médicos o recursos agrícolas. Sin embargo, advirtió que la brecha tecnológica podría ampliarse si los gobiernos no adaptan los sistemas tributarios y de protección social, sugiriendo trasladar la carga fiscal del trabajo al capital o a la IA.
Gates calificó 2025 como un año "horrible" para la ayuda exterior tras recortes en EE.UU., pero destacó que la filantropía y la presión sobre el Congreso han recuperado parte de los fondos. Insistió en que la innovación a escala es clave para resolver retos globales en salud y cambio climático.



