La vertiginosa evolución de la tecnología ha dejado a México en un estado de vulnerabilidad jurídica. En el marco del debate sobre la Ley Federal del Derecho de Autor, legisladores de diversas bancadas han alzado la voz para exigir que la inteligencia artificial (IA) sea definida y regulada con urgencia, advirtiendo que el actual vacío legal desprotege el talento, la voz y la imagen de los creadores frente a un mercado globalizado.
El diputado Erubiel Alonso, vicecoordinador de la bancada del PRI, denunció que el intento de aprobar reformas de manera apresurada —lo que calificó como un proceso “al changalazo”— sólo debilita la posición de México. El legislador subrayó que la falta de un marco regulatorio transparente permite que el trabajo de los artistas sea explotado en el extranjero sin posibilidad de defensa legal efectiva.
El legislador priista destacó que el riesgo no es solo comercial, sino de soberanía cultural. Si un creador mexicano es suplantado mediante IA en países como Alemania o Argentina, la actual carencia de términos legales conducentes en nuestra legislación nacional deja a los autores “endebles” y desprotegidos jurídicamente.
Por su parte, el diputado Gibrán Ramírez, de Movimiento Ciudadano, advirtió que la omisión de una definición clara de IA en las leyes mexicanas no es un tema menor, pues impacta directamente en las obligaciones internacionales del país, particularmente en la revisión del T-MEC. Ramírez señaló que adelantarse con leyes ambiguas, sin coordinarse con la Secretaría de Economía o la Agencia de Transformación Digital, podría generar contradicciones costosas con nuestros socios comerciales, Estados Unidos y Canadá.
Uno de los puntos más críticos revelados en el debate parlamentario es el papel de las Sociedades de Gestión Colectiva. Según el diputado de Movimiento Ciudadano, existe un riesgo de que estas organizaciones busquen extraer rentas excesivas de cada tramo de producción que utilice IA, lo que podría derivar en prácticas de extorsión tecnológica.
Ambos legisladores coincidieron en que el dictamen, que fue retirado del pleno para su análisis, debe ser sometido a un parlamento abierto. La propuesta busca incluir a desarrolladores de tecnología, especialistas jurídicos, artistas y dependencias gubernamentales para construir un marco que garantice la remuneración justa sin frenar la innovación. Señalaron que México requiere una regulación ética y transparente que reconozca el valor del talento humano frente al algoritmo, asegurando que la IA sea una herramienta de apoyo y no un mecanismo de despojo para los creadores nacionales.



