La lluvia de estrellas Eta Acuáridas, generada por los restos del cometa Halley, alcanzará su pico de actividad en la madrugada del 6 de mayo de 2026. El fenómeno, visible desde México entre el 19 de abril y el 28 de mayo, permitirá observar hasta 50 meteoros por hora en condiciones óptimas, aunque este año la Luna iluminada al 83% reducirá la visibilidad de los meteoros más tenues, según el portal Meteored.
En el hemisferio norte, la tasa visible durante el pico desciende a cerca de 10 meteoros por hora debido a la posición geográfica y factores atmosféricos, de acuerdo con Star Walk. Sin embargo, el fenómeno es observable sin telescopio ni equipo especializado, siempre que se busque un sitio con cielo oscuro y despejado.
Las partículas del cometa Halley ingresan a la atmósfera terrestre a 66 kilómetros por segundo, y la fricción las quema generando trazos luminosos. El radiante, punto de origen aparente de las estrellas fugaces, se ubica cerca de la estrella Eta en la constelación de Acuario. El radiante comienza a elevarse hacia las 4:00 de la mañana, momento a partir del cual aumenta el número de meteoros observables.
Para una observación óptima, se recomienda evitar la contaminación lumínica de ciudades como Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara. Zonas rurales, elevadas y con baja humedad ofrecen las mejores condiciones. Cerca de la CDMX, opciones como Valle de Bravo, el Parque Nacional El Chico en Hidalgo, las zonas altas del Ajusco y el Desierto de los Leones son ideales, según Excélsior y especialistas de la UNAM.
Es importante trasladarse al sitio elegido en las horas previas al amanecer y llevar abrigo, pues las temperaturas descienden de madrugada. Los ojos tardan al menos 20 minutos en adaptarse a la oscuridad total; cualquier fuente de luz artificial interrumpe ese proceso. La UNAM ofrece recursos en línea para consultar la previsión atmosférica, y aplicaciones como Stellarium y Dark Sky Map ayudan a identificar las mejores condiciones.



