La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aclaró que los análisis de carbono 14 que realizó en 2017 a dos cuerpos momificados presentados por el ufólogo Jaime Maussan solo determinaron su antigüedad, no su origen. En un comunicado, el Instituto de Física de la UNAM señaló que 'en ningún caso hacemos conclusiones sobre el origen de dichas muestras' y se deslindó de cualquier interpretación o tergiversación de los resultados.
Maussan presentó el martes 12 de septiembre en la Cámara de Diputados dos cuerpos que afirmó tienen más de mil años y que no son momias, sino 'seres no humanos'. Citó los análisis de la UNAM para respaldar su versión, asegurando que los seres fueron hallados en una mina de diatomea en Perú, entre Palpa y Nasca, en 2017.
El ufólogo enfatizó que los cuerpos no provienen de naves estrelladas, sino que estaban sepultados, y que son 'ejemplares no humanos que no tienen relación con ninguna otra especie en nuestro mundo'. Invitó a cualquier institución científica a investigarlos.
Por su parte, el periodista Jois Mantilla, investigador de Otro Mundo Comunicaciones, afirmó que los cuerpos pertenecen a dos especies desconocidas para la ciencia. Criticó que arqueólogos que denunciaron fraude en 2017 nunca realizaron pruebas para desmentir su autenticidad.
La UNAM detalló que las muestras analizadas fueron de piel y tejido cerebral de aproximadamente 0.5 gramos, y que los resultados se entregaron al usuario que los solicitó. El instituto reiteró que no se pronuncia sobre el origen de los cuerpos.



