Green Day inaugura el Super Bowl con un espectáculo explosivo en el Levi's Stadium
El Super Bowl comenzó con un vibrante show previo protagonizado por la icónica banda estadounidense Green Day, que tomó el escenario del Levi's Stadium y ofreció una presentación directa y sin discursos largos. La banda, compuesta por Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool, dejó que su música hablara por sí misma, encadenando algunos de sus temas más emblemáticos frente a miles de asistentes ansiosos por el inicio del duelo entre los Seahawks y los Patriots.
Desde los primeros segundos, Green Day marcó un tono cargado de energía y un mensaje que no pasó desapercibido, generando una atmósfera electrizante en el estadio. La actuación sirvió como una bienvenida oficial al partido, con el público coreando cada canción y respondiendo con ovaciones masivas.
Setlist del show: éxitos que encendieron al público
El espectáculo arrancó con "Holiday", un tema que rápidamente encendió al público y estableció el ritmo frenético del show. De inmediato, la banda enlazó con "Boulevard of Broken Dreams", uno de los mayores éxitos de su carrera, que resonó profundamente entre los asistentes.
El cierre llegó con "American Idiot", una canción considerada un himno crítico contra el sistema político y social de Estados Unidos. La frase "Don't wanna be an American idiot" fue coreada por todo el estadio, desatando una ovación masiva que selló la presentación con un mensaje potente y emotivo.
Billie Joe Armstrong arremete contra políticas migratorias en otro concierto
Previamente, durante otro concierto en San Francisco, Billie Joe Armstrong fue más frontal en sus críticas. El vocalista de Green Day atacó las políticas migratorias impulsadas por Donald Trump y lanzó un mensaje directo a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Armstrong exhortó a estos agentes a renunciar, asegurando que, cuando termine la actual administración, "nadie los protegerá" y serán "desechados". También mencionó a figuras políticas como Stephen Miller, Kristi Noem y J.D. Vance, ampliando su crítica a un contexto más amplio de la política estadounidense.
Este discurso previo al Super Bowl añadió una capa de significado político a la presentación de la banda, resaltando su compromiso con temas sociales y su disposición a usar su plataforma para expresar opiniones controvertidas.
El show de Green Day no solo entretenió, sino que también provocó reflexión, combinando música de alta energía con un mensaje social relevante en un evento deportivo de gran magnitud como el Super Bowl.