El Aeropuerto Internacional de Manas, en Kirguistán, suspendió temporalmente sus operaciones luego de que el tren de aterrizaje principal izquierdo de un avión McDonnell Douglas MD-83 colapsara durante la maniobra de despegue. La aeronave, operada por la aerolínea local TezJet, transportaba a 181 pasajeros con destino a la ciudad de Osh, en el sur del país.
Colapso durante el despegue
De acuerdo con los reportes preliminares, el incidente ocurrió cuando el tren de aterrizaje izquierdo cedió, provocando que el avión se inclinara sobre su ala izquierda. Testigos señalaron que se detectó una fuga de combustible, lo que obligó a la suspensión inmediata de las operaciones en la pista. A pesar de la emergencia, no se registraron heridos graves; algunos pasajeros sufrieron cortes y contusiones leves durante la evacuación, que se realizó de manera ordenada gracias a la rápida reacción de la tripulación y el personal de emergencia.
Suspensión de operaciones y afectaciones
Tras el accidente, las autoridades del aeropuerto ordenaron el cierre temporal de la pista para realizar labores de seguridad y limpieza. Esto generó retrasos y reacomodos en vuelos nacionales e internacionales programados. La aerolínea TezJet informó que colaborará plenamente con las autoridades de aviación civil para esclarecer las causas del colapso.
Investigación en curso
La Agencia de Aviación Civil de Kirguistán abrió una investigación para determinar si el incidente estuvo relacionado con fallas mecánicas, mantenimiento deficiente o factores externos. Especialistas señalaron que los MD-83, fabricados en la década de los ochenta, requieren un mantenimiento exhaustivo para garantizar su operación segura. El avión permanecerá bajo resguardo en las instalaciones del aeropuerto mientras se realizan las pesquisas.
Importancia de los protocolos de seguridad
Este episodio subraya la relevancia de los protocolos de seguridad aérea y la preparación de las tripulaciones para responder en situaciones de emergencia. La evacuación ordenada y sin víctimas mortales fue clave para evitar una tragedia mayor. Con este incidente, TezJet enfrenta un nuevo desafío en su reputación y en la confianza de los pasajeros, quienes esperan respuestas claras sobre lo ocurrido y garantías de seguridad en futuros vuelos.



