Red Bull Racing atraviesa uno de los inicios de campaña más complejos de su historia reciente en la Fórmula 1. Sin embargo, el panorama al interior de la organización comienza a despejarse tras la evaluación de sus últimos avances técnicos y de más modificaciones que llevarán este fin de semana al Gran Premio de Canadá.
Luego de un arranque de temporada en el que el equipo perdió terreno frente a sus competidores directos en la parte alta de la parrilla, la directiva ha confirmado que el paquete de mejoras introducido durante el Gran Premio de Miami representó un paso sólido para enderezar el rumbo en este 2026.
El director técnico de la escudería, Pierre Waché, catalogó como "alentadores" los resultados obtenidos en el trazado de la Florida. Aunque el ritmo de carrera sigue sin ser el ideal para Max Verstappen, la postura del equipo técnico dio un giro positivo tras procesar los datos de telemetría.
Waché explicó que las nuevas piezas aerodinámicas y mecánicas generaron ganancias palpables en el rendimiento general, ayudando a resolver deficiencias en áreas críticas del monoplaza. Además, estas modificaciones sirvieron para detectar otras debilidades, estableciendo una hoja de ruta clara sobre las áreas que requieren perfeccionamiento.
De cara al Gran Premio de Canadá en el circuito Gilles Villeneuve, la escudería introducirá un nuevo conjunto de actualizaciones menores. La parada en Montreal funcionará como una prueba para validar el paquete técnico completo antes de que el campeonato entre en su fase más densa.



