Shohei Ohtani alcanzó los 300 jonrones en las Grandes Ligas este martes al abrir el partido de los Dodgers contra los Rockies en el Dodger Stadium con un cuadrangular como primer bate. El japonés se convirtió en el jugador número 170 en ingresar al club de los 300 cuadrangulares y en el primer nacido en Japón en lograrlo.
Un logro que reescribe la historia
Ohtani ya había superado en 2024 el récord de jonrones para un pelotero japonés en las Mayores. Ahora amplía la distancia respecto a cualquier compatriota. Sin embargo, el dato más extraordinario está relacionado con su faceta como lanzador. Con 765 ponches desde el montículo, Ohtani es el pitcher con más ponches entre todos los integrantes del club de los 300 jonrones. La diferencia con el segundo lugar es amplia: Babe Ruth terminó su carrera con 501 ponches.
La combinación de un bateador de poder con un abridor de élite no tiene precedentes en la historia del béisbol. Mientras otros grandes cañoneros construyeron sus números exclusivamente con el bate, Ohtani ha desarrollado una carrera paralela desde la lomita, donde incluso ganó el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana gracias a su dominio en ambas facetas.
Nueve temporadas para la marca
El japonés necesitó únicamente nueve temporadas para alcanzar los 300 vuelacercas. Su producción ofensiva se disparó desde su llegada a los Dodgers. En 2024 conectó 54 jonrones y un año después estableció una nueva marca personal con 55. Aunque en la presente campaña su porcentaje de slugging ha disminuido, continúa siendo la principal amenaza de poder del equipo con 20 cuadrangulares.
Ohtani es apenas el tercer jugador activo de los Dodgers con al menos 300 jonrones en su trayectoria. Se une a Mookie Betts, quien alcanzó la cifra el pasado 24 de junio, y a Freddie Freeman, integrante del club desde 2023.
Reacciones y futuro
Para el manager Dave Roberts, los 300 cuadrangulares representan apenas otra escala en la carrera de su estrella. "Siempre hablamos del club de los 500. Llegar a 300 fue muy rápido para él", comentó el estratega días antes de que Ohtani alcanzara la cifra histórica.
Con apenas 32 años recién cumplidos y todavía en plenitud física, Ohtani parece tener tiempo suficiente para seguir acumulando marcas. Si mantiene el ritmo que ha mostrado durante los últimos años, el siguiente objetivo será ingresar al exclusivo club de los 500 jonrones, una lista que podría volver a redefinir gracias a una carrera que ya es una de las más extraordinarias que ha visto el béisbol.



