Canelo Álvarez analiza su derrota ante Terence Crawford y revela fallos clave
El boxeador mexicano Saúl “Canelo” Álvarez sufrió una derrota inesperada frente al estadounidense Terence Crawford el 13 de septiembre de 2025 en el Allegiant Stadium de Las Vegas. Tras perder por decisión unánime con tarjetas de 116-112, 115-113 y 115-113, el tapatío habló meses después en el podcast de Mr. Verzace, donde explicó en detalle los motivos que, a su juicio, influyeron en la caída y en la pérdida de sus cinturones ante el estadounidense.
Preparación insuficiente y problemas físicos
A diferencia de sus anteriores tropiezos, Álvarez reconoció abiertamente que en esta ocasión su preparación no estuvo a la altura de las exigencias del combate. En sus declaraciones, el púgil mexicano destacó que su cuerpo no respondió como él deseaba durante el enfrentamiento.
“Mi cuerpo no respondió como yo quería. Necesitaba estar más rápido, no pude recuperar el peso que buscaba y sentía las piernas cansadas”, declaró Álvarez, subrayando los desafíos físicos que enfrentó. Esta admisión marca un cambio significativo en su enfoque, ya que anteriormente había atribuido derrotas a otros factores, pero aquí acepta responsabilidad por la falta de preparación adecuada.
Posibilidad de revancha descartada
Otro punto que despertaba gran interés entre los aficionados era la posibilidad de una revancha entre Álvarez y Crawford. Sin embargo, esta quedó completamente descartada tras el retiro de Crawford del boxeo profesional, aunque “Canelo” aceptó que sí tenía la intención de volver a enfrentarlo para intentar recuperar su estatus.
“Siempre le di crédito, pero pensé que debíamos pelear otra vez. Creía que habría revancha, pero decidió retirarse y hay que aceptarlo”, señaló el mexicano, mostrando respeto por la decisión de su oponente. Este cierre del capítulo añade un elemento de finalidad a la rivalidad, dejando a los seguidores sin la esperada segunda pelea.
Contexto del combate y repercusiones
El combate, celebrado en el Allegiant Stadium de Las Vegas, fue un evento altamente anticipado que terminó con la victoria de Crawford, consolidando su legado en el deporte. La derrota de Álvarez no solo significó la pérdida de sus cinturones, sino también un momento de reflexión para el boxeador, quien ahora analiza públicamente sus errores para aprender y mejorar en futuros encuentros.
Este episodio subraya la importancia de la preparación física y mental en el boxeo de alto nivel, donde pequeños detalles pueden marcar la diferencia entre la victoria y la derrota. La honestidad de Álvarez al reconocer sus fallos podría servir como lección para otros atletas en disciplinas similares.