Una lección de humildad sacudió al fútbol neerlandés. La selección de Países Bajos, séptima en el ranking FIFA y candidata a dominar el Grupo F en el Mundial, cayó sorpresivamente 0-1 ante Argelia en el De Kuip Stadium de Róterdam. El partido, que debía ser un ensayo para la cita mundialista, terminó en un histórico festejo para los africanos.
Dominio sin premio para la Oranje
El combinado dirigido por Ronald Koeman tuvo una abrumadora superioridad desde el primer minuto. Tijjani Reijnders generó peligro al minuto 19, Cody Gakpo desperdició dos ocasiones claras y Memphis Depay estrelló un balón en el poste al 83. Sin embargo, el fútbol no negocia con los méritos, y el marcador se mantuvo en cero.
El gol de Hadj Moussa y la muralla Zidane
Cuando el empate parecía inevitable, el destino dictó sentencia al minuto 86. Soufiane Hadj Moussa, quien juega en el Feyenoord como local, anotó su primer gol internacional con Argelia, dando la victoria a los Zorros del Desierto. Pero el héroe de la tarde fue Luca Zidane, arquero del Granada e hijo de Zinedine Zidane.
Luca Zidane, que representa las raíces argelinas de su familia, tuvo una actuación consagratoria. Jugó con una máscara protectora negra debido a una reciente fractura de mandíbula, mostrando una fuerza mental envidiable. Detuvo cada remate de la ofensiva neerlandesa, consolidándose como una muralla humana. Su partido perfecto le suma puntos ante el seleccionador Vladimir Petkovic, quien debe recortar a uno de sus cuatro porteros antes del Mundial.
Dos gigantes con deudas pendientes
Argelia tiene historia en los Mundiales: en España 1982 sorprendieron al vencer a Alemania Federal, aunque quedaron fuera por el polémico Desastre de Gijón. Ahora, tras regresar a la máxima cita por primera vez desde 2014, demuestran que sus colmillos siguen afilados. En el Grupo J enfrentarán a la campeona defensora Argentina, Austria y Jordania.
Por su parte, Países Bajos, la eterna subcampeona que maravilló desde los tiempos de Johan Cruyff en 1974, revive viejos fantasmas de efectividad. Koeman tendrá que reconstruir el ánimo de una Naranja Mecánica que arranca su camino con serias dudas frente a Japón, Suecia y Túnez.



