El Mundial 2026 arranca con un despliegue de seguridad sin precedentes. Los estadios de México, Estados Unidos y Canadá se convierten en laboratorios de vigilancia biométrica y algoritmos de control masivo, mientras millones de aficionados disfrutan del torneo.
México: perros robot y opacidad
En las sedes mexicanas —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey—, la seguridad se ha reforzado con tecnología de punta. Según un reporte de la revista WIRED, organizaciones defensoras de derechos digitales han alertado sobre la opacidad en el uso de estas herramientas. En Nuevo León, perros robot con inteligencia artificial patrullan los alrededores del estadio de Monterrey, realizando vigilancia autónoma de multitudes. Estos dispositivos, equipados con cámaras de alta resolución, ya operan antes del partido inaugural en la Sultana del Norte.
El Estadio Ciudad de México y el de Guadalajara también enfrentan cuestionamientos sobre la permanencia de estas tecnologías. Expertos advierten que los sistemas de control instalados "temporalmente" para el Mundial suelen quedarse de forma permanente, incrementando el monitoreo ciudadano una vez que termina el torneo.
Estados Unidos: vigilancia agresiva
Al cruzar la frontera norte, el panorama es aún más intenso. La administración de Donald Trump ha sido señalada por usar la seguridad como pretexto para desplegar sistemas invasivos. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuenta con programas espía y reconocimiento facial, lo que llevó a la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) a emitir una advertencia de viaje para extranjeros ante el riesgo de persecución migratoria.
El Departamento de Seguridad Nacional destinó 115 millones de dólares para drones y sistemas anti-drones (C-UAS), con contratos con Fortem Technologies y Sentrycs. Sin embargo, el Centro para la Democracia y la Tecnología (CDT) señala que estos sistemas interceptan señales de radio de teléfonos celulares, capturando datos sin consentimiento.
En estadios de Boston, Miami y Atlanta, la vigilancia biométrica basada en inteligencia artificial ya es una realidad: los aficionados entran y compran usando solo su rostro.
Canadá: más cámaras y centros de mando
En Canadá, Toronto inauguró un centro de mando policial de 12.5 millones de dólares canadienses, mientras Vancouver instaló 200 cámaras adicionales. Los reguladores de privacidad de Ontario y Columbia Británica exigieron formalmente el cumplimiento de las leyes de protección de datos ante este despliegue.
El Mundial 2026 no solo marca un hito deportivo, sino también un punto de inflexión en la vigilancia masiva, donde la frontera entre seguridad y control se vuelve cada vez más difusa.



