El entrenador brasileño André Jardine vivió sus últimos momentos como estratega del Club América y ofreció una emotiva conferencia de despedida en la que expresó su gratitud hacia la institución que, según sus palabras, le cambió la vida. Tras tres años al frente del conjunto azulcrema, Jardine y la directiva acordaron terminar su relación laboral, la cual finalizó oficialmente el pasado miércoles 3 de junio de 2026.
Una oportunidad que transformó su carrera
Durante su comparecencia ante los medios, Jardine no dudó en señalar que su llegada al América representó el momento más importante de su trayectoria profesional. El estratega destacó que el salto desde el Atlético de San Luis hasta el club más grande de México fue un punto de inflexión. “Me cambió la vida. Por consecuencia, tengo que ser muy grato, y lo soy. Muchas gracias una vez más a Baños y a Emilio por esta oportunidad de representar un club de esta magnitud y, más que esto, de poder lograr cosas juntos como logramos. El sentimiento es este, mejor imposible de concluir una etapa de forma exitosa”, declaró visiblemente emocionado.
Decisión conjunta y respeto mutuo
El brasileño explicó que su salida no fue una imposición, sino una decisión consensuada con la directiva. A pesar de que aún le restaba contrato hasta el verano de 2027, ambas partes coincidieron en que era el momento adecuado para separar caminos. “Coincidimos en que estábamos tomando una decisión en conjunto, compartiendo sensaciones de que era lo mejor para todos. No fue una decisión de una conversación y ya está... Creo que nos quedó un poco más fácil pasados los días y creo que va a salir bien para todos lados”, afirmó.
Un legado de títulos
Durante su gestión, André Jardine logró convertir al América en uno de los equipos más dominantes del fútbol mexicano. En su palmarés con las Águilas destacan tres títulos consecutivos de Liga MX, una Campeones Cup, una Supercopa de la Liga y un Campeón de Campeones. Estos logros lo colocan como uno de los entrenadores más ganadores en la historia del club, dejando una huella imborrable en la afición azulcrema.
La salida de Jardine se da en un contexto de renovación dentro de la institución, con la llegada de una nueva directiva que busca un nuevo rumbo. Sin embargo, el entrenador brasileño se va por la puerta grande, agradecido y con la satisfacción del deber cumplido.



