El estratega brasileño André Jardine ofreció su conferencia de despedida como entrenador del América, dejando claras algunas señales sobre su futuro. Tras tres años al frente de las Águilas, el técnico de 45 años aseguró que su carrera continuará fuera de México, al menos por ahora.
Un adiós temporal
En su despedida, Jardine mencionó que no tiene intención inmediata de dirigir en la Liga MX después de su paso por el América. Sin embargo, no quiso cerrar las puertas por completo: en un futuro más lejano, si un equipo del fútbol mexicano le ofrece un proyecto atractivo, podría analizar la posibilidad. “Mi próximo paso no será aquí en México, no me hace sentido, pero en un futuro lejano vamos a ver qué puede pasar. Yo no quiero cerrar ninguna puerta porque me gusta el país, la liga, el pueblo y no sería inteligente cerrar puertas de otros clubes grandes con buenos proyectos”, declaró.
Agradecimiento eterno al América
El brasileño recalcó que su vínculo con el América es para siempre. “Yo a cualquier lado donde voy veo amor y palabras de cariño, no tengo cómo retribuirlo. Esta identificación con el América es para siempre, pero no me puedo comprometer con nada. La carrera de director técnico es larga. Dejamos el futuro abierto”, señaló.
Además, Jardine expresó su cariño por México, país que lo acogió y donde ya se siente como en casa. “Este país me recibió de la mejor forma, ya me siento un poco mexicano porque tengo un hijo mexicano, fue un país que cambió mi vida en todos los aspectos. Pase lo que pase voy a ser grato. Este adiós temporal me permite tener otros sueños”, agregó.
Reconocimiento a sus exequipos
El entrenador también agradeció al Atlético San Luis, club que lo trajo a México y donde inició su exitosa etapa en el país. “América no es mi primer club de México, también soy muy grato al Atlético San Luis, que fue el artífice de la historia Jardine-México. Salir de ahí fue una decisión muy dura, pero la grandeza de América me motivó y con el equipo pensé que podía ser campeón, por eso tomé esa decisión. En San Luis, en año y medio, fue suficiente para ver un vínculo muy grande; aquí fue el doble, una vida profesional vivida aquí”, sentenció.
Con su salida, Jardine deja un legado importante en el fútbol mexicano, habiendo conseguido títulos con el América y dejando una marca difícil de igualar. Su futuro, aunque incierto, promete nuevos desafíos fuera de las fronteras mexicanas.



