Alerta en el Mundial 2026: el vacío reglamentario que podría alargar los partidos por más de 5 horas
Tormentas eléctricas, evacuaciones y relojes que se reinician cada 30 minutos; el Mundial 2026 llega sin una norma que establezca cuánto tiempo puede permanecer detenido un partido.
Cuando el árbitro haga sonar el silbato inicial del Mundial 2026, los aficionados asumirán que el reloj comenzará una cuenta regresiva de 90 minutos. Sin embargo, en algunas ciudades sede de Estados Unidos, un partido podría extenderse durante horas sin que exista un límite reglamentario que obligue a suspenderlo.
La razón no está en una prórroga ni en una tanda de penales. Está en el cielo.
La FIFA llega al torneo más grande de su historia con 104 partidos repartidos entre México, Estados Unidos y Canadá, pero sin una regulación específica que determine cuánto tiempo puede permanecer interrumpido un encuentro debido a tormentas eléctricas.
El escenario no es teórico. Ya ocurrió. Durante el Mundial de Clubes celebrado el año pasado en Estados Unidos, varios partidos sufrieron retrasos por fenómenos meteorológicos. El caso más extremo fue el duelo entre Chelsea y Benfica en Charlotte. Lo que debía durar poco más de 90 minutos terminó prolongándose durante cuatro horas y 38 minutos después de una suspensión cercana a las dos horas.
Aquella experiencia dejó una pregunta que vuelve a cobrar fuerza de cara al Mundial 2026. ¿Qué ocurrirá si una tormenta eléctrica aparece durante un partido decisivo? La respuesta es que nadie conoce el límite exacto.
Cómo funciona el protocolo
En Estados Unidos existe una normativa de seguridad ampliamente utilizada para eventos deportivos. Si se detecta un rayo o una descarga eléctrica dentro de un radio de 8 millas, aproximadamente 13 kilómetros del estadio, el partido debe detenerse de inmediato.
Los jugadores abandonan el terreno de juego y son dirigidos a los vestuarios. Los aficionados también son evacuados hacia zonas protegidas dentro del inmueble. A partir de ese momento comienza una cuenta regresiva de 30 minutos. Si durante ese lapso no se registra ninguna nueva descarga eléctrica, el encuentro puede reanudarse.
Pero existe un detalle que puede convertir una suspensión en una espera interminable. Cada vez que se detecta un nuevo rayo dentro del radio establecido, el reloj vuelve a cero. No importa si faltaba un minuto para reanudar el partido o apenas unos segundos. El conteo comienza nuevamente desde los 30 minutos completos. Y puede repetirse tantas veces como sea necesario.
La FIFA evalúa cada caso
La FIFA reconoce el riesgo y ha trabajado en planes de contingencia junto con autoridades meteorológicas y organismos de protección civil de los tres países organizadores. El organismo informó que mantiene reuniones periódicas con servicios meteorológicos nacionales y autoridades de gestión de emergencias, además de coordinar ejercicios de preparación en las 16 ciudades sede.
Según explicó, cada estadio está obligado a contar con protocolos de evacuación y procedimientos específicos para tormentas eléctricas y fenómenos meteorológicos severos. Sin embargo, el reglamento no establece un tiempo máximo de espera antes de decretar la suspensión definitiva de un partido. Cada situación será analizada individualmente.
Ciudades con frecuencia de tormentas
Ciudades como Houston, Dallas, Atlanta, Kansas City o Nueva York han experimentado históricamente episodios de lluvias intensas y tormentas eléctricas durante los meses de junio y julio.



