El fantasma de México 1986 regresa al vestuario albiceleste
En la víspera de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra, Lionel Scaloni intentó calmar los ánimos y restarle peso histórico al encuentro. “Es solo un partido de futbol”, declaró el entrenador campeón del mundo en Qatar 2022. Sin embargo, para los argentinos, enfrentar a los ingleses en una Copa del Mundo nunca es un partido cualquiera. La memoria colectiva viaja inevitablemente a México 1986, cuando Diego Armando Maradona escribió dos de las páginas más inmortales del futbol: la Mano de Dios y el Gol del Siglo, en el Estadio Azteca.
Mac Allister: “Nos inspiramos en Diego”
El mediocampista Alexis Mac Allister reconoció que la figura de Maradona ha sido una fuente de inspiración durante la semana de preparación. “Nos inspiramos en Diego esta semana. Eso sí, solo Messi puede hacer lo que hizo Diego dentro de la cancha”, afirmó Mac Allister, dejando claro que el legado del campeón del mundo de 1986 sigue presente en cada generación de futbolistas argentinos. A cuatro décadas de aquella tarde histórica, el ’10′ sigue siendo un referente ineludible.
De Paul: “Este partido me despierta muchas cosas”
Rodrigo De Paul, volante clave en el esquema de Scaloni desde la conquista de Qatar 2022, aseguró que el plantel siente de manera especial el respaldo de la afición en un partido que trasciende los 90 minutos. “Somos muy receptivos a la energía que nos manda la gente. Es un partido único y estamos muy motivados”, señaló. De Paul también admitió que este tipo de escenarios son los que más disfruta. “Este tipo de partidos me encantan, me motivan. Tienen un contenido especial que me despierta muchas cosas. Lo vivo con mucha alegría, con mucha emoción y con mucha ansiedad. Tengo muchas ganas de que llegue el día de mañana”, expresó.
Scaloni insiste en la mesura, pero la historia pesa
Scaloni insiste en que solo se juega el pase a la final, pero cuando Argentina e Inglaterra vuelven a cruzarse en un Mundial, la historia siempre termina entrando a la cancha antes que los futbolistas. El legado de Maradona, la rivalidad histórica y el apoyo de la afición se combinan para crear un ambiente único en la previa de la semifinal.



