En una Final que prometía ser un choque de titanes, la Selección Argentina, vigente campeona del mundo y llegada a la instancia decisiva con el cartel de principal candidata, mostró una versión inédita y preocupante. Pese a contar con figuras de la talla de Lionel Messi, Julián Álvarez y otros referentes, el equipo de Scaloni no logró generar peligro real sobre el arco rival durante los 90 minutos reglamentarios.
Récord negativo histórico
Lo más llamativo y preocupante de la noche fue el registro estadístico: Argentina no tuvo ningún tiro al arco en los 90 minutos. Según los datos oficiales de la FIFA, la Albiceleste no registró un solo disparo entre los tres palos de la portería española. Este hecho convierte a Argentina en la primera selección en la historia de las finales de un Mundial que concluye un partido sin disparos a puerta.
Ni siquiera en las finales más defensivas de antaño se había visto una ausencia tan absoluta de remates con dirección. Históricamente, incluso los equipos más superados en una final habían conseguido al menos algún remate al arco, ya sea mediante jugadas aisladas, tiros lejanos o intentos desesperados.
España mantiene su estilo
Mientras Argentina intentaba reordenarse sin éxito, España mantuvo su identidad de posesión y presión alta, buscando con paciencia los espacios para ampliar su ventaja y conseguir su segunda estrella en la historia de los Mundiales. La Roja, fiel a su estilo, dominó el balón y limitó las transiciones argentinas, demostrando que su proyecto colectivo sigue siendo una de las propuestas más sólidas del futbol actual.
Además, Enzo Fernández se fue expulsado durante el partido, lo que complicó aún más las aspiraciones argentinas. La expulsión ocurrió en el segundo tiempo, cuando Argentina ya estaba en desventaja en el marcador, y dejó al equipo con diez hombres para los minutos finales.
Impacto en la historia del futbol
Este récord negativo en una Final de Mundial es un hecho sin precedentes. Argentina, que llegó como favorita tras ganar el Mundial 2022, no pudo repetir la hazaña y ahora deberá analizar las causas de este desempeño. La falta de generación ofensiva es una señal de alerta para el equipo de Scaloni, que había mostrado solidez defensiva pero también capacidad de gol en torneos anteriores.



