La selección de Brasil emprendió su viaje hacia el Mundial de 2026 a bordo de una aeronave que combina lujo y exclusividad. El equipo dirigido por Carlo Ancelotti despegó desde el Aeropuerto Internacional Galeão de Río de Janeiro con destino a Newark, Nueva Jersey, donde establecerá su base de operaciones para la Copa del Mundo. Más allá de las expectativas deportivas, el protagonista del viaje fue el Boeing 767-300 VIP, valorado en más de 1.000 millones de reales, equivalentes a aproximadamente 171 millones de dólares o más de 3.400 millones de pesos mexicanos.
Comodidad sin precedentes
Mientras un Boeing 767 comercial suele transportar entre 200 y 300 pasajeros, esta versión VIP fue modificada para albergar únicamente 96 viajeros. El objetivo es ofrecer espacios más amplios, asientos totalmente reclinables y condiciones óptimas para el descanso durante vuelos de larga distancia. El trayecto entre Río de Janeiro y Nueva Jersey tiene una duración cercana a las 10 horas, por lo que la Confederación Brasileña de Fútbol optó por una configuración enfocada en la comodidad de los jugadores antes del torneo.
A bordo viajaron los 23 futbolistas convocados por Ancelotti, además del cuerpo técnico, personal médico, responsables de comunicación y marketing, directivos de la Confederación Brasileña de Fútbol y el presidente de la organización, Samir Xaud.
Un avión con historia en el fútbol internacional
La aeronave, identificada con la matrícula ZS-NEX, pertenece a Aeronexus, una compañía especializada en vuelos chárter para gobiernos, equipos deportivos, artistas y clientes corporativos. Antes de ser elegida por Brasil para el Mundial, ya había transportado a clubes como Palmeiras, Flamengo y Fluminense en sus desplazamientos internacionales. Fabricado en 1990, el Boeing 767-300ER fue modernizado para el mercado VIP, equipado con motores General Electric CF6 y con autonomía suficiente para rutas intercontinentales. Además de su uso deportivo, la aeronave también participó en giras de artistas y bandas musicales en los últimos años.
Solo para el viaje de ida
A pesar del despliegue de lujo, el avión no acompañará a Brasil durante toda la Copa del Mundo. Según la logística establecida para el torneo, los desplazamientos internos entre las ciudades sede serán coordinados por la FIFA y realizados mediante compañías aéreas estadounidenses. Brasil debutará el 13 de junio frente a Marruecos en Nueva Jersey. Posteriormente viajará a Filadelfia para enfrentar a Haití el 19 de junio y cerrará la fase de grupos el 23 de junio contra Escocia en Miami. Antes del inicio oficial, la Verdeamarela disputará un último amistoso en territorio estadounidense frente a Egipto en Cleveland. La elección de esta aeronave forma parte de la nueva alianza estratégica entre Azul y la Confederación Brasileña de Fútbol, un acuerdo firmado este año y vigente hasta 2030, que contempla apoyo logístico para todas las selecciones nacionales de Brasil, incluidas las ramas femeniles, juveniles, de fútbol sala, fútbol playa y deportes electrónicos.



