A pocos días del inicio de la Copa del Mundo 2026, la emoción crece entre los aficionados de todo el planeta. Sin embargo, las malas noticias relacionadas con la piratería han aumentado considerablemente, convirtiéndose en un dolor de cabeza constante para las autoridades del fútbol y las marcas oficiales.
El mayor decomiso en la historia de Canadá
La Policía de Toronto informó este lunes sobre el mayor decomiso de playeras de fútbol falsificadas en la historia de Canadá. Durante una operación en un almacén de Mississauga, las autoridades confiscaron más de 16 mil artículos falsos, incluyendo jerseys de marcas como Nike, Adidas y Puma, así como banderas y dos trofeos falsos de la Copa del Mundo de la FIFA. El valor estimado de la mercancía supera los 3.5 millones de dólares canadienses (alrededor de 2.5 millones de dólares estadounidenses).
Dos hombres, Ramy Jaber de Milton y Walid Sarhan de Mississauga, fueron arrestados y enfrentan cargos por fraude superior a cinco mil dólares y violaciones a marcas registradas. Los productos falsificados se vendían supuestamente en tiendas minoristas y estaban listos para explotar la demanda del Mundial, incluyendo camisetas de selecciones como Canadá y Argentina.
La FIFA y las marcas, en lucha constante
La FIFA y las marcas que visten a las selecciones han batallado durante años contra este problema que no solo genera pérdidas millonarias, sino que también engaña a los aficionados y financia actividades ilícitas. Este decomiso en Canadá representa un golpe significativo, pero la batalla está lejos de terminar.
México, un foco de piratería persistente
México es uno de los países con mayor presencia de comercio informal de mercancía pirata, y zonas icónicas de la Ciudad de México como Tepito, La Merced y el Centro Histórico se consolidan como principales focos de distribución. Los productos van desde playeras, banderas y souvenirs falsificados de las selecciones participantes, sobre todo del Tricolor, y estos inundan los mercados, representando un gran problema para las autoridades.
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana han intensificado operativos en las últimas semanas, decomisando decenas de miles de artículos. Sin embargo, el volumen es tan grande que resulta difícil controlar el flujo completo, especialmente ante el aumento de demanda que genera el Mundial.
Mientras Canadá celebra un decomiso histórico, México sigue enfrentando el reto de la piratería, que parece estar a la vuelta de la esquina en cada rincón del país.



