Las pausas de hidratación obligatorias de tres minutos implementadas durante el Mundial 2026 podrían no repetirse en futuras ediciones. La FIFA, a través de su director de Desarrollo Global del Fútbol, Arsene Wenger, anunció que el organismo evaluará el impacto de esta medida una vez concluido el torneo.
Wenger reconoce división de opiniones
Durante una conferencia de prensa previa a la final del domingo entre España y Argentina, Wenger admitió que la medida no tuvo una aceptación unánime. "A veces a la gente no le gustaron y tenemos que analizar, después del Mundial, cuál fue su impacto", afirmó el exentrenador del Arsenal.
La FIFA estableció las pausas de hidratación de tres minutos a mitad de cada tiempo en todos los partidos del Mundial, independientemente de las condiciones meteorológicas, incluso en encuentros disputados con temperaturas moderadas o en estadios con techo.
Justificación y críticas
El organismo justificó la decisión como una medida destinada a proteger el bienestar de los futbolistas, aunque algunos críticos la interpretaron como una oportunidad para incrementar los ingresos publicitarios durante las interrupciones del juego. "A mí no me pareció que cambiaran los resultados, pero estamos aquí para servir a las personas que ven fútbol y sacaremos conclusiones después. En muchos partidos, especialmente en los estadios cubiertos, la gente no estaba contenta con ello, pero antes del inicio del torneo se decidió que se aplicaría en todos los encuentros", añadió Wenger.
Apoyo de algunos entrenadores
Al comienzo del campeonato, el seleccionador español, Luis de la Fuente, defendió las pausas de hidratación y destacó la importancia de proteger a los jugadores en un torneo disputado con frecuencia bajo altas temperaturas. "Es difícil sostener ese nivel de esfuerzo físico durante periodos largos y creo que esas pausas ofrecen un breve respiro para recuperarse y seguir compitiendo al máximo nivel", sostuvo.
Expansión del Mundial considerada un éxito
Wenger también defendió la ampliación del Mundial de 32 a 48 selecciones y consideró que el nuevo formato fue un acierto. "Se cuestionó antes de que empezara, pero vimos que era éticamente necesario dar una oportunidad a más equipos. Estoy convencido de que fue la decisión correcta y que fue un gran éxito", concluyó.



