Santiago Giménez parece tener una relación peculiar con los Mundiales. Cuando el delantero mexicano atraviesa su mejor momento, la Copa del Mundo se le escapa; cuando finalmente asegura su boleto, llega rodeado de interrogantes sobre su nivel futbolístico.
El contraste con Catar 2022
El primer gran golpe llegó rumbo a Catar 2022. En ese entonces, Giménez vivía una etapa de crecimiento acelerado, se consolidaba como una de las grandes promesas del fútbol mexicano y acumulaba actuaciones que alimentaban el debate sobre su ausencia en la lista final. Sin embargo, el técnico Gerardo Martino decidió dejarlo fuera de la convocatoria, una determinación que aún genera controversia.
Convocado en medio de dudas para 2026
Cuatro años después, la historia parece invertirse. Ahora sí estará en la Copa del Mundo de 2026, pero llega en el momento más complicado de los últimos años. Su primera temporada con el AC Milan estuvo marcada por lesiones, falta de continuidad y una sequía goleadora que encendió las alarmas.
Lesiones y recuperación
Un problema en el tobillo lo obligó primero a seguir un tratamiento conservador y después a pasar por el quirófano a mediados de diciembre. La recuperación fue más larga de lo esperado y no volvió a jugar hasta el 21 de marzo, cuando ingresó de cambio en la victoria 3-2 frente al Torino.
Sequía con la Selección Mexicana
La falta de ritmo también se reflejó con el Tri. Su último gol con México fue el 9 de septiembre de 2025, cuando marcó el tanto con el que rescató un empate ante Corea del Sur en un amistoso en Nashville.
La mentalidad de Giménez
Consciente del contexto, Giménez prefiere enfocarse en la oportunidad que tiene enfrente. “Desde Catar hasta este Mundial fue un proceso de cuatro años donde los primeros tres años nos fue muy bien, metí muchos goles, tuve temporadas muy buenas y tocó que el último año lamentablemente me tocó operarme”, reconoció.
Aun así, el delantero asegura que cambió el chip. El Mundial que una vez le fue negado ahora lo espera. La incógnita es si podrá recuperar la versión que lo convirtió en el goleador que México soñó llevar a Catar y que hoy necesita más que nunca en casa.



