El partido por el tercer lugar del Mundial 2026 terminó siendo mucho más que un duelo de consolación. Inglaterra derrotó 6-4 a Francia en un encuentro que pasó de parecer una goleada sin historia a convertirse en una segunda mitad de alta intensidad, marcada por la despedida de Didier Deschamps al frente de la selección francesa y por la carrera de Kylian Mbappé por escribir un nuevo capítulo en la historia de las Copas del Mundo.
Dominio inglés en el primer tiempo
La historia comenzó a escribirse al minuto tres, cuando Declan Rice abrió el marcador para Inglaterra. Ese gol marcó el tono de un primer tiempo en el que los ingleses dominaron de principio a fin ante una Francia desconectada, incapaz de reaccionar y vulnerable en defensa. El conjunto dirigido por Gareth Southgate encontró espacios con facilidad y castigó cada desajuste francés. Antes del descanso, Inglaterra ya había construido una ventaja de 4-0, aprovechando una actuación errática del guardameta francés y una defensa que nunca logró contener la presión inglesa.
Reacción francesa en el complemento
Lo que parecía una despedida amarga para Deschamps cambió de rostro apenas iniciado el complemento. Mbappé descontó apenas dos minutos después de la reanudación y dio inicio a una reacción que devolvió vida al encuentro. Francia encontró mayor profundidad, adelantó líneas y comenzó a generar el volumen ofensivo que había estado ausente durante la primera mitad. Llegó un segundo gol francés y, posteriormente, un nuevo tanto de Mbappé para acercar a su equipo. Michael Olise y el propio delantero del Real Madrid generaron varias oportunidades que alimentaron la ilusión de una remontada, mientras Inglaterra respondía con modificaciones para contener el impulso rival.
Mbappé mantiene viva la pelea por el récord
Con 27 años, Mbappé alcanzó los 10 goles en el Mundial de 2026 y elevó a 22 su cuenta histórica en Copas del Mundo, superando provisionalmente a Lionel Messi. El argentino, sin embargo, todavía disputará la final y tendrá la posibilidad de recuperar el liderato goleador histórico del torneo, además de fortalecer su candidatura al Balón de Oro.
Final de infarto
Cuando Francia parecía acercarse peligrosamente en el marcador, el encuentro volvió a inclinarse. Al minuto 85, el árbitro señaló un penal a favor de Inglaterra. Bukayo Saka anotó para ampliar nuevamente la ventaja inglesa. El intercambio de goles convirtió el encuentro en uno de los más espectaculares del torneo y superó el registro del Alemania-Curazao, otro de los partidos con mayor producción ofensiva del Mundial. Francia todavía encontró un descuento en el tiempo agregado por conducto de Ousmane Dembélé, pero la última palabra volvió a ser inglesa. Jude Bellingham aprovechó los espacios que dejó el conjunto francés en busca de un milagro para marcar el sexto gol de Inglaterra y sellar el 6-4 definitivo, asegurando el tercer lugar para los británicos.



