La selección de Irán vive una crisis deportiva y política a semanas del Mundial 2026, tras la expulsión del delantero Sardar Azmoun por un acto considerado de deslealtad hacia el gobierno, según reportes de medios estatales como la agencia Fars.
Azmoun, de 31 años, habría generado malestar al publicar en redes sociales una foto junto al gobernante de Dubái, Mohammed bin Rashid Al Maktoum, en un momento de máxima tensión regional tras ataques iraníes con drones y misiles contra Emiratos Árabes Unidos, en respuesta a bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel que causaron la muerte del líder supremo Alí Jamenei.
El delantero eliminó la publicación, pero la televisión estatal criticó duramente el gesto. El analista Mohammad Misaghi calificó la acción como inapropiada y dijo que Azmoun “no es digno de vestir la camiseta”.
La federación iraní no ha emitido una postura oficial, aunque reportes no confirmados indican posibles sanciones económicas adicionales contra el jugador. Azmoun, con 57 goles en 91 partidos internacionales desde 2014, es uno de los referentes ofensivos del equipo y actualmente juega en el Shabab Al-Ahli de Emiratos Árabes Unidos.
Su exclusión debilita a Irán tanto en lo deportivo como en lo simbólico, en un contexto donde la participación en el Mundial ya está bajo presión por el conflicto geopolítico con Estados Unidos, uno de los países anfitriones del torneo que se disputará del 11 de junio al 19 de julio.



