El exboxeador mexicano Julio César Chávez, de 63 años, declaró este jueves que su hijo Omar ya se encuentra en casa tras ser detenido el miércoles en Sinaloa. En entrevista con Heraldo Deportes, explicó que el arresto se debió a un conflicto con su pareja, a quien calificó de “tóxica”.
Omar Chávez fue vinculado a proceso por violencia familiar y lesiones, pero continuará su proceso en libertad. Chávez padre detalló que el altercado comenzó cuando la mujer abofeteó a Omar y él la empujó, lo que derivó en la denuncia. Aseguró que su hijo se presentó voluntariamente ante las autoridades.
“El caso de mi hijo Omar es un caso que ya está cerrado, gracias a Dios ya está en su casa”, afirmó. Sin embargo, reconoció que Omar es un hombre terco con resentimientos acumulados y tendencia a relaciones complicadas. “Omar es un cabr*n con todo respeto… tiene mucho resentimiento, odio y eso no es bueno”, declaró.
La detención ocurrió en Culiacán por agentes de la Policía Estatal Preventiva. La Fiscalía de Sinaloa confirmó que el juez impuso condiciones para que el boxeador continúe su proceso en libertad, sin especificar cuáles. Tras su liberación, Omar publicó en Instagram un video diciendo: “Después de un año de pesadillas, Omar Chávez dijo que iba a volver, y ha vuelto, ¡gracias a Dios!”.
Este no es el primer problema legal de la dinastía Chávez; hace 10 meses, su hermano Julio César Chávez Jr. fue detenido en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico. El exboxeador expresó su apoyo incondicional a sus hijos: “Siempre estaré con mis hijos en las buenas y en las malas”.



