La victoria de la Selección de España en la Copa del Mundo 2026 dejó imágenes de celebraciones increíbles en el Estadio MetLife de Nueva York tras el triunfo de la Roja 1-0 sobre Argentina, pero una de las más emotivas fue el momento en que Lamine Yamal se encontró en la cancha con su hermano Keyne.
El reencuentro en el césped
Las imágenes de Lamine Yamal se han vuelto virales. Primero por la forma en que, tras llevarse la victoria, dedicó una oración para posteriormente reencontrarse con su familia, donde levantó con sus brazos a Keyne, su hermano de tres años.
La segunda imagen que ha generado diversos comentarios positivos es la de Yamal junto a Keyne sosteniendo el ansiado trofeo dorado, compartiendo sonrisas y complicidad en una estampa que retrata el lado más humano del joven futbolista, quien en reiteradas ocasiones ha manifestado que su pequeño hermano es “todo para mí, es como si fuera mi hijo y estoy enamorado de él”, según declaró en entrevistas previas.
Keyne: el carisma infantil que se robó el Mundial
El furor por el pequeño no es una coincidencia de la gran final. A lo largo del certamen, el niño se consolidó como una auténtica minicelebridad y es el fanático número uno de la escuadra dirigida por Luis de la Fuente. Su espontaneidad en los palcos, los bailes virales captados por las transmisiones televisivas y sus tiernas reacciones en los videomarcadores de los estadios provocaron que millones de aficionados siguieran de cerca cada una de sus apariciones públicas.
La fama internacional del menor radica en esa frescura e irreverencia que ya había mostrado previamente durante la pasada Eurocopa y en los festejos locales del Barcelona. Ahora, el mundo tendrá otra imagen para recordar entre Keyne y Yamal, con ambos sosteniendo el trofeo más deseado dentro del fútbol.



