La polémica que marcó la eliminación de Croacia frente a Portugal encontró respaldo en las palabras del propio Igor Matanovic. El delantero reconoció que sintió un ligero contacto con el balón en la acción que terminó con el gol anulado a Josko Gvardiol, una jugada que habría enviado el partido a la prórroga.
La jugada clave del partido
En el tiempo de compensación, Gvardiol igualó el marcador, pero el árbitro invalidó la anotación tras la revisión del VAR. El análisis determinó que Matanovic alcanzó a rozar el balón antes de que este llegara a Mario Pasalic, quien se encontraba en posición de fuera de juego al momento del toque.
“Sinceramente, creo que sentí un ligero contacto en el pelo. Le pregunté al árbitro, no estaba del todo seguro de haberlo tocado. Me dijo que el balón tenía un toque sutil, que hubo un ligero contacto y que, por lo tanto, era fuera de juego”, declaró Matanovic en la zona mixta.
Las declaraciones de Matanovic
El atacante lamentó la eliminación y aseguró que Croacia hizo méritos para obtener un mejor resultado. “Es difícil encontrar las palabras adecuadas después del partido. Jugamos muy bien en la segunda parte y merecimos más. Todavía no he visto el penalti, pero si lo hubieran pitado... Tres goles, fuera de juego, balón al poste... No tengo palabras, hoy tuvimos muy mala suerte”, añadió.
La tecnología del balón con chip
La acción ocurrió en el minuto 57 del segundo tiempo. Matanovic intentó rematar de cabeza un centro al área. El balón cambió de trayectoria tras varios desvíos antes de que Ruben Neves, al intentar despejar, terminara enviándolo a su propia portería. Aunque las repeticiones televisivas no mostraban con claridad un contacto del delantero croata, el VAR revisó la jugada apoyado en la tecnología del balón con chip, que detectó un toque previo de Matanovic. Ese contacto generó una nueva fase de la jugada y dejó a Pasalic en fuera de juego, motivo por el que el gol fue invalidado.
La FIFA explicó que los sensores incorporados en el balón son capaces de registrar contactos mínimos que el ojo humano o incluso las cámaras pueden no apreciar. Esa información se representa mediante un gráfico que identifica el instante exacto del contacto y proporciona a los árbitros un elemento adicional para tomar decisiones con mayor precisión. De esta manera, la declaración de Matanovic coincidió con la evidencia tecnológica utilizada por el VAR y respaldó la decisión arbitral que terminó por sellar la clasificación de Portugal a los octavos de final.



