El Mundial de Futbol 2026 se celebrará en un contexto geopolítico fracturado, según los escritores Juan Villoro y Sebastián Kohan, así como el artista visual Gildo Medina, quienes comparten sus pronósticos y miradas críticas sobre el torneo que tendrá lugar del 11 de junio al 19 de julio en México, Estados Unidos y Canadá.
Villoro: un mundial complicado
El escritor y ensayista Juan Villoro considera que “la mejor selección hoy en día es la de Francia; en segundo lugar, pondría a España, y en tercero a Argentina”. Sin embargo, advierte que el Mundial de 2026 será complicado por razones logísticas y por el momento geopolítico. “La FIFA, en su inmoderado afán de lucro, ha hecho un mundial con demasiados partidos, lo cual desgastará mucho a los jugadores. El campeón tendrá que disputar ocho juegos, uno más que la contienda anterior. Se tendrán que recorrer largas distancias con cambios de temperatura, altitud y humedad muy grandes. Esto afectará el rendimiento de los jugadores”, explica.
Villoro también señala que “Estados Unidos bombardea a Irán y, al mismo tiempo, invita a la selección de ese país a jugar en su territorio. Persigue a los latinos por el color de la piel y éstos son quienes han alimentado el gusto por el futbol durante décadas en EU. Me pregunto si se atreverán a acercarse a los estadios. Y México tiene problemas de seguridad, especialmente en la sede de Guadalajara”. A pesar de todo, el escritor destaca que “el juego mismo tiene anticuerpos contra la realidad: reinventa las posibilidades de la infancia y, en los grandes días, los héroes vuelven a ser posibles”.
En cuanto a los pronósticos, Villoro comenta que “en Pronósticos Deportivos suele ganar una abuelita que no tiene la menor idea del juego y que acertó diciendo ‘De tin marín de do pingüé’. Y, en el Mundial de Alemania 2006, la criatura que más juegos adivinó fue nada más y nada menos que un pulpo de nombre Paul”.
Kohan: deseo de sorpresas
El sociólogo y escritor Sebastián Kohan menciona que “no tengo un país demasiado mío. Soy hijo de exiliados políticos latinoamericanos. Soy un poco argentino, un poco chileno, pero también quiero a México y emigré un tiempo a España. El nacionalismo y el patriotismo no es un deporte que pueda practicar”. Por ello, le encantaría que “lleguen a la final dos equipos raros, como Marruecos y Noruega, que están jugando muy bien. Pero que no la gane nadie. El triunfo es algo al que no le doy mucho valor”.
Kohan también reflexiona sobre su forma de elegir equipos: “Primero, le iba a los Pumas porque era la manera de enfrentarme a Televisa y al América, como un bastión simbólico de combate. Después, en término de países, siempre escogía a los más pobres, a los que tenían gobiernos de izquierda, a los colonizados; por lo cual, nunca me ha tocado ganar, siempre pierde el que yo quiero que gane”. En este mundial, el documentalista quiere divertirse: “Deseo que siempre pierda el que parece que va a ganar, que los equipos pequeños den sorpresas y, sobre todo, que sea un mundial con goles, divertido”.
Medina: apuesta por México y Francia
El artista visual Gildo Medina confiesa que su corazón se divide en dos: México y Francia. “Definitivamente es México, porque soy mexicano y porque México gana con o sin scores. O sea, México ya es ganador, primero porque recibimos el mundial y, aparte, por la pasión tan grande de su afición. Creo que debemos ver eso de ‘ganar’ de otra manera”. Sin embargo, si el pronóstico se basa en los jugadores, “le voy a Francia. Adoro Francia y veo bien que gane”, concluye el escultor y pintor, quien vivió varios años en París.



