A ocho días de que México se convierta en el primer país en albergar tres Copas del Mundo, el conjunto de Javier 'el Vasco' Aguirre afina los últimos detalles para su debut, que tendrá un curioso paralelismo con Sudáfrica 2010, ya que volverá a enfrentarse al país anfitrión en su primer compromiso del torneo.
Una estadística que no favorece
Existe una estadística que no juega a favor de la Selección Mexicana y está relacionada con su último partido de preparación antes de una Copa del Mundo. Los antecedentes recientes muestran una tendencia poco alentadora para el conjunto nacional justo antes de iniciar la aventura mundialista.
Previo al duelo ante Serbia, los números indican que México acumula tres derrotas consecutivas en su ensayo final previo a una Copa del Mundo. La más reciente ocurrió antes de Catar 2022, cuando cayó 2-1 ante Suecia. Cuatro años antes, rumbo a Rusia 2018, el equipo dirigido por Juan Carlos Osorio perdió 2-0 frente a Dinamarca. La racha negativa comenzó en Brasil 2014, cuando Portugal derrotó 1-0 al combinado mexicano en Foxborough.
Historia completa
La historia completa tampoco resulta especialmente favorable. Desde la primera Copa del Mundo en Uruguay 1930, cada vez que el Tricolor disputó su último encuentro de preparación frente a una selección nacional únicamente logró imponerse en tres ocasiones.
La primera victoria llegó antes de Chile 1962, con un triunfo de 2-0 sobre Gales. Tuvieron que pasar más de tres décadas para encontrar el siguiente antecedente positivo: un contundente 3-0 frente a Irlanda del Norte antes de Estados Unidos 1994. Posteriormente, en la antesala de Sudáfrica 2010, México consiguió uno de los resultados más recordados de su preparación al derrotar 2-1 a Italia, entonces campeona del mundo en 2006.
El reto de romper la tendencia
Así, mientras el equipo mexicano se prepara para escribir una nueva página en la historia al disputar una Copa del Mundo organizada nuevamente en casa, también intentará romper una tendencia que lo ha acompañado durante más de una década: llegar al torneo tras una derrota en su último examen antes del debut.
La última vez que México ganó su último amistoso previo a un Mundial fue en 2010, precisamente ante Italia, un resultado que ilusionó a la afición de cara a la justa mundialista. Ahora, con Javier Aguirre al mando, el equipo buscará repetir una hazaña similar para llegar con confianza al debut ante el anfitrión.



