La presentación de la Selección de Suecia en la Copa del Mundo FIFA 2026 fue arrolladora: un contundente 5-1 sobre Túnez en el Grupo F desató la euforia no solo entre los aficionados, sino también dentro del propio equipo. Sin embargo, los festejos en el Estadio Monterrey dejaron una imagen insólita: el entrenador británico Graham Potter apareció con una oreja ensangrentada al término del partido.
El percance físico del estratega
El exentrenador del Chelsea compareció ante los medios en la sala de prensa del inmueble regiomontano mostrando rastros de sangre en la oreja derecha. Al ser cuestionado sobre el origen de la herida, el técnico de 51 años señaló que todo ocurrió durante las celebraciones del cuerpo técnico en el área, pero no tenía claro cómo había sucedido exactamente.
“No sé qué pasó. Alguien me arañó o me mordió. Tendré que ver las imágenes”, declaró Potter, añadiendo que revisará las grabaciones oficiales de la transmisión para esclarecer el hecho.
Enfoque en el rendimiento del equipo
Pese al incidente, el timonel prefirió centrarse en el balance de la jornada y el desempeño de sus futbolistas. Destacó la contundencia de la dupla ofensiva conformada por Alexander Isak y Viktor Gyökeres, quienes fueron clave para la victoria tras un proceso de clasificación adverso que requirió acceder al torneo por la vía del repechaje de la Liga de Naciones.
“Ha sido una noche fantástica, un gran comienzo. Un partido sólido permitió a Alex y Viktor mostrar sus cualidades. Fuimos firmes atrás, marcamos desde el centro del campo y realizamos buenos cambios. Estoy contento por los jugadores; han trabajado duro y han dado un gran paso adelante”, afirmó Potter.
La Selección de Suecia arrancó con el pie derecho su participación en el Mundial, y aunque el entrenador terminó con una oreja ensangrentada, la alegría por el triunfo opacó cualquier contratiempo.



