Tahiel Jiménez, delantero de la Selección Mexicana Sub-23, anotó tres goles en el triunfo 4-1 sobre Guatemala en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, y confesó que su mayor anhelo es superar el legado de su padre, Walter Lorito Jiménez, y conquistar un título con Santos Laguna, el equipo de sus amores.
Un apellido con historia en el futbol mexicano
Nacido en Veracruz cuando su padre defendía los colores de los Tiburones Rojos, Tahiel creció inmerso en el ambiente futbolístico. Walter Jiménez es recordado como un referente de Santos Laguna, con quien levantó el título del Clausura 2008. Ese legado pesa, pero también motiva al joven atacante.
En entrevista con Excélsior, Tahiel reveló que su padre es su principal apoyo y crítico. "Justamente le hablé porque no se me estaba dando el gol, me dijo que tuviera paciencia que confiara en Dios. Siguiendo sus consejos todos los días me ayudó para anotar", declaró.
El triplete que marcó su presente
El hat-trick ante Guatemala no solo fue un logro personal, sino también un homenaje a su padre. "Mi papá me apoya en este ambiente, es un orgullo tenerlo, cada que me paro una cancha recuerdo que es un referente para mí", agregó el futbolista de 20 años.
El desempeño de Tahiel en Santo Domingo lo coloca como una de las grandes promesas del futbol mexicano. Su capacidad para definir bajo presión y su visión de juego lo convierten en un candidato natural para dar el salto a la Primera División.
El sueño de superar a Walter
Para Tahiel, superar a su padre no es una competencia, sino una forma de honrar su historia. "El querer hasta superar los retos que ha hecho, quedar campeón con el equipo de mis amores que es el Santos Laguna", señaló con convicción.
El joven delantero tiene claro su objetivo: seguir los pasos de Walter, pero también escribir su propia leyenda. Con el respaldo de su familia y el talento demostrado en el torneo regional, Tahiel Jiménez se perfila como una de las próximas estrellas del balompié nacional.
Impacto en Santos Laguna
El club lagunero sigue de cerca la evolución de Tahiel. Su proyección internacional y su vínculo emocional con la institución lo convierten en un candidato natural para integrarse al primer equipo en el corto plazo. La afición ya sueña con verlo vestido de verde y blanco.
El triplete en Santo Domingo es apenas el inicio de una carrera que promete grandes capítulos. Con el ejemplo de su padre como guía, Tahiel Jiménez busca dejar su propia huella en el futbol mexicano.



