La noche de este sábado en el Estadio Banorte tendrá una resonancia especial en la historia reciente del Cruz Azul. La Máquina, que llegaba con una racha de 14 partidos sin conocer la derrota, cayó 2-3 ante el Atlante, un resultado que rompió la dinámica perfecta que el equipo había construido en los últimos meses. El entrenador Joel Huiqui, sin embargo, no quiso ver el vaso medio vacío y calificó la caída como “subjetiva”.
Una racha que imponía respeto
El Cruz Azul había convertido la victoria en un hábito. Desde la conquista del título de la Liga MX y el Campeón de Campeones, el equipo de Huiqui caminaba sobre una nube. 14 juegos invicto, con un estilo de juego que deslumbraba y una solidez defensiva envidiable. Pero el Atlante, que retornó este torneo a la Primera División, tenía otros planes y lo demostró en el terreno de juego.
Frente a más de 53 mil espectadores que abarrotaron el Banorte, los Potros de Hierro tomaron la ventaja y llegaron a tener hasta dos goles de diferencia. El marcador final se fijó en 2-3, y con ello se acabó una de las rachas más notables del equipo celeste.
En la conferencia de prensa posterior, Huiqui reflexionó sobre la dinámica de su equipo: “Lo decíamos en el vestidor: el equipo tiene muchos días sin perder, muchos partidos sin perder. Creo que a veces no nos damos cuenta de lo que estamos haciendo. La dinámica del día y del triunfo, la del campeonato de Liga MX, el Campeón de Campeones, todo te va llevando a un momento en el que piensas que siempre será así, y no, la vida es compleja”.
Un resultado subjetivo
Lejos de hundirse en el pesimismo, el estratega de La Máquina defendió la actuación de sus jugadores. “Nuestra percepción es que esto no nos etiqueta, no etiqueta a los jugadores ni a mí por un resultado. Este resultado es complejo, subjetivo. Dentro del campo vimos a un equipo que mostró cosas muy buenas, un Cruz Azul con acciones que veníamos trabajando con los que no han tenido tantos minutos, y eso fue parte del plan”, explicó.
Esa lectura del partido se sostiene en la idea de que el proceso no se detiene por un traspié. Para Huiqui, ahora ratificado en el cargo, el estilo de juego y la mística del club siguen intactos. “El plan siempre fue el mismo”, aseguró, y recalcó que la propuesta de ser protagonista sigue vigente.
Un vestidor con caras largas
Sin embargo, el ambiente tras el silbatazo final fue radicalmente distinto al de las últimas semanas. El técnico lo describió con honestidad: “El mensaje mío ahora en el vestidor después del partido, porque el ambiente fue diferente –ya no estaban sonriendo, estaban serios–, es un momento en el que debes atesorar los triunfos, porque a veces son extraños los triunfos”.
Huiqui aprovechó para mandar un mensaje de unidad y aprendizaje: “Cada quien en su caso hará un análisis de lo que hizo dentro del campo o fuera. Toca reorganizar, va a ser importante, y a partir de esta derrota tenemos que aprender mucho de lo que podemos mejorar como equipo”.
La responsabilidad de ser protagonista
El entrenador también reconoció que la derrota duele más por el contexto de la campaña. “Claro que se magnifica, porque la expectativa es grande. Nosotros tenemos una racha de muchos días sin conocer la derrota. Tenemos un plantel tan importante; ayer platicaba con el staff sobre qué equipo entraba titular y qué equipo va a estar en la banca. Esa es la ventaja: estamos en un momento adecuado para reorganizar un plan”, señaló.
En cuanto al desarrollo del partido, Huiqui prefirió resaltar lo positivo antes que buscar culpables. “Con un equipo que planteó bien el juego, opciones muy buenas, obviamente la responsabilidad es grande, nuestra propuesta es ser la mejor versión dentro del campo”, sentenció.
Elogio al Atlante
Por otra parte, el timonel celeste no escatimó en elogios para el rival. “No comparto que Atlante sea un equipo modesto. Para mí el fútbol ha cambiado mucho, hay equipos que en realidad tienen grandes jugadores. Enfrentamos a un rival tan bueno en muchas fases. La realidad es que Atlante hizo una muy buena cuestión individual, pero nuestro planteamiento fue siempre el mismo independiente de los jugadores que decidimos que entraran de inicio al campo. El plan no cambió nada por el rival ni por los que entraron”, afirmó.
Esa grandeza del rival, sumada a la capacidad del Cruz Azul para competir de igual a igual, deja a Huiqui con una lectura esperanzadora. “Hoy es un golpe duro para nosotros, pero es un equipo que se ha formado con derrotas, con triunfos, es un equipo muy maduro. Los veo a los ojos a mis jugadores y les veo que les duele la derrota, pero no los veo identificados con ella. Es parte del proceso. Hoy la derrota nos está llevando y nutriendo en un camino”, concluyó.



