Protesta en Wimbledon por reparto de ganancias
Una amplia coalición de los mejores tenistas del circuito ha decidido expandir de manera drástica sus protestas durante el torneo de Wimbledon, una medida de presión que afectará directamente las coberturas de prensa como ya sucedió hace unas semanas en Roland Garros, esto ante las peticiones de los tenistas por aumentar la bolsa de premios.
Siguiendo la estrategia implementada recientemente en Roland Garros, numerosas figuras de la élite tenística internacional, que incluye el respaldo de una amplia mayoría del 'Top 20' global, limitarán sus conferencias previas al evento y sus comparecencias posteriores a los partidos a un tiempo máximo de 15 minutos durante toda la primera semana de la competencia.
El 15% de los ingresos como punto de conflicto
El lapso de tiempo no es una medida sin sentido y expone el 15 por ciento de los ingresos totales que los Grand Slams destinan actualmente a la bolsa de premios. Si bien en el pasado torneo francés estrellas de la talla de Iga Swiatek, Jannik Sinner y Aryna Sabalenka se unieron a este movimiento, otros como Novak Djokovic optaron por mantenerse al margen. Por ahora no está claro quiénes se unirán al movimiento en Wimbledon.
En Francia, las cadenas televisivas con derechos fueron las más afectadas ya que no tuvieron las entrevistas previas a las que tienen derecho como parte de las millonarias cifras que pagan por transmitir los Grand Slams.
Aumento récord de premios, pero insuficiente
La intensificación del boicot surge en un escenario paradójico. Apenas unas semanas atrás, el All England Lawn Tennis Club (AELTC) anunció con orgullo que la bolsa total de compensaciones económicas para esta edición se elevaría a la cifra histórica de 64.2 millones de libras (cerca de 75.1 millones de euros), un incremento sin precedentes del 20% anual, según información reproducida por la BBC.
Con este esquema, los monarcas de las ramas individuales percibirán 3.6 millones de libras, mientras que caer en la primera ronda garantizará un cheque de 80,000 libras.
A pesar de que el sindicato de jugadores catalogó este ajuste como un avance real y sustancial, la realidad es que el fondo general se mantiene unos 7 millones de libras por debajo del 16% neto de los ingresos de explotación que los profesionales exigen de forma unánime para todos los majors del calendario.
Reacción de la organización
Por su parte, Deborah Jevans, presidenta de la AELTC, manifestó la sorpresa y decepción del comité organizador ante las medidas punitivas de la prensa, argumentando que medir el éxito financiero del torneo exclusivamente con base en porcentajes de ingresos es inviable, debido a los masivos costos operativos e inyecciones de capital requeridas para infraestructura y el desarrollo de las canchas de pasto a largo plazo.



